
Son muchas las leyendas de la NBA que han amasado una enorme fortuna en su carrera y que dilapidan la misma en pocos años. Un altísimo tren de vida sin freno ni control, malas inversiones, compañías poco recomendables... cada caso es un mundo. Uno de los jugadores más mediáticos y que ha tenido que reinventarse para parar su sangría económica es Scottie Pippen.
El fiel escudero de Michael Jordan en los Chicago Bulls ha tirado de creatividad para buscar una fuente alternativa de financiación a sus 57 años. El ganador de seis anillos de campeón de la NBA y dos medallas olímpicas (Barcelona 92 y Atlanta 96) se ha puesto en el mercado y alquila su compañía durante un día completo por 333.000 dólares.
Pippen y su hijo ofrecen jugar una partido de baloncesto de dos contra dos y enseñar alguno de sus mejores trucos. Tras sudar en la cancha llega el momento de relajarse con una cena privada organizada por los Pippen, y como broche final a su día, también disfrutarán de una degustación de bourbon con el renombrado Scottie, probará su whisky bourbon de primera, DIGITS, y luego podrá llevarse a casa una copia autografiada de su libro más vendido, Unguarded.
Se trataría sin duda, de un obsequio dirigido a un gran amante del deporte, específicamente del baloncesto y de los Chicago Bulls, un capricho para millonarios que Pippen y su hijo esperan que les llenen de nuevo sus maltrechos bolsillos.
Pippen, desesperado por hacer dinero, tuvo que vender su mansión en los pasados meses. Pasó de alquilarla en Airbnb a venderla por 2 millones de euros. Ahora tira de creatividad con un negocio en el que él mismo ejerce de producto.
