El equipo de Guardiola ha sacado adelante un partido que en un principio parecía que iba a ser más difícil de lo que finalmente fue (0-3). Con las bajas de Xavi, Valdés, Puyol y Dani Alves llegaba el Barcelona al Iberostar Estadi. Mucho se había hablado durante la semana de las ausencias del equipo blaugrana pero Guardiola tenía un plan.
Adriano hizo de Alves y Keita de Xavi. No le salió mal la cosa al técnico blaugrana, porque su equipo ha goleado, una vez más, y ha dado una buena imagen. Y eso que el partido no empezó del todo bien, ya que el Mallorca salió con la lección bien Guardiola no paraba en el banquillo y negaba una y otra vez con la cabeza. No lo veía claro.
Todas las aspiraciones del Mallorca se vieron desvanecidas cuando Keita, con un pase sublime por encima de la zaga del Mallorca, dejó sólo a Messi, que tras un control con el pecho y ante la mala salida de Aouate, batió con la cabeza de vaselina al meta mallorquín.
A partir de ese momento, se torcieron los intereses del equipo de Laudrup. El Barcelona no se relajó y buscó más. Tras el descanso, y tras haberse jugado diez minutos, Busquets le metió un pase a Villa fabuloso, que tras un fallo de la defensa mallorquina tirando el fuera de juego, dejó al asturiano sólo ante Aouate al que batió con facilidad.
Finalmente, y diez minutos más tarde, Pedro trazó un disparo con una parábola ante la que nada pudo hacer el meta local. Tres puntos para el Barcelona y la vista puesta ya en el siguiente partido, que será en Mestalla ante el Valencia.
