L D (EFE)
Silas, que lograba llevar al equipo cuatro temporadas consecutivas a la fase final del campeonato y establecía la mejor marca en victorias en la historia del equipo durante las cinco temporadas que estuvo al frente del equipo, ha dicho sentirse totalmente sorprendido con la decisión. Uno de los entrenadores más populares y respetados que tuvo el equipo, lo dejaba esta temporada con marca de 47-35 y quedaba eliminado en la primer ronda de la fase final por los Sixers de Philadelphia.
El entrenador fue informado por Ray Wooldridge, copropietario de los Hornets, que el equipo no le iba a renovar su contrato, algo que había buscado durante las últimas temporadas sin conseguirlo. "La decisión estaba tomada y aunque me pilló de sorpresa, los directivos tienen el derecho de hacerlas", comentaba Silas. "Ha sido una buena experiencia y aprecio la oportunidad que me dieron".
Silas dejaba a los Hornets, que la pasada temporada se trasladaron a Nueva Orleans, con una marca de 208-155 y con cuatro participaciones consecutivas en la fase final del campeonato, pero nunca pudieron superar las semifinales. Un comunicado oficial de los Hornets también confirmaba que el resto del cuadro técnico que trabajó con Silas no volvería la próxima temporada. "Le queremos dar las gracias a Paul y a todo su cuatro de entrenadores asistentes por los esfuerzos y el trabajo que han desarrollado y les deseamos lo mejor en las futuras oportunidades que tengan como profesionales", declaraba George Shinn, dueño de los Hornets.
El único equipo de la NBA que se encuentra sin entrenador son los Raptors de Toronto, que despidieron al veterano Lenny Wilkens después que terminase la temporada regular. Silas tenía todo el respeto y el apoyo de los aficionados y los jugadores, quienes al terminar el sexto partido de la serie contra los Sixers, que perdieron, dijeron que deseaban que volviese la próxima temporada con el equipo. Shinn y Silas se habían reunido anteriormente para tratar de conseguir la extensión del contrato pero no pudieron llegar a ningún acuerdo y decidieron que no discutirían más el asunto hasta que finalizase la temporada.
El entrenador fue informado por Ray Wooldridge, copropietario de los Hornets, que el equipo no le iba a renovar su contrato, algo que había buscado durante las últimas temporadas sin conseguirlo. "La decisión estaba tomada y aunque me pilló de sorpresa, los directivos tienen el derecho de hacerlas", comentaba Silas. "Ha sido una buena experiencia y aprecio la oportunidad que me dieron".
Silas dejaba a los Hornets, que la pasada temporada se trasladaron a Nueva Orleans, con una marca de 208-155 y con cuatro participaciones consecutivas en la fase final del campeonato, pero nunca pudieron superar las semifinales. Un comunicado oficial de los Hornets también confirmaba que el resto del cuadro técnico que trabajó con Silas no volvería la próxima temporada. "Le queremos dar las gracias a Paul y a todo su cuatro de entrenadores asistentes por los esfuerzos y el trabajo que han desarrollado y les deseamos lo mejor en las futuras oportunidades que tengan como profesionales", declaraba George Shinn, dueño de los Hornets.
El único equipo de la NBA que se encuentra sin entrenador son los Raptors de Toronto, que despidieron al veterano Lenny Wilkens después que terminase la temporada regular. Silas tenía todo el respeto y el apoyo de los aficionados y los jugadores, quienes al terminar el sexto partido de la serie contra los Sixers, que perdieron, dijeron que deseaban que volviese la próxima temporada con el equipo. Shinn y Silas se habían reunido anteriormente para tratar de conseguir la extensión del contrato pero no pudieron llegar a ningún acuerdo y decidieron que no discutirían más el asunto hasta que finalizase la temporada.
