
L D (Agencias) Media hora después de que comenzara el partido entre el Sevilla y el Getafe, el sevillista Antonio Puerta, de veintitrés años, se desvaneció en dos ocasiones. En una de ellas se atragantaba con su propia lengua. Recuperó la conciencia, fue sustituido pero, una vez en el vestuario, volvió a perder la conciencia. Los responsables decidieron trasladarlo en una ambulancia para practicarle un masaje cardiaco.
Según el último parte médico, el pronostico es "muy grave" al encontrarse en una "situación de inestabilidad hemodinámica". El futbolista deberá permanecer sedado al menos 48 horas. A las puertas del hospital, el presidente del Sevilla, José María del Nido, explicó que la vida de Puerta "corrió realmente peligro".
En una comparecencia ante la prensa, el jefe de guardia de Cardiología, doctor Calderón Osuna; el jefe de guardia de Traumatología, doctor Rojas Marcos; y el intensivista encargado del seguimiento al paciente, doctor Miralles. "A las 22.53 horas ingresó Antonio Puerta Pérez en situación de parada cardiorrespiratoria, se le efectuaron maniobras de reanimación, con éxito, y después se le trasladó a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde se encuentra ingresado en situación de inestabilidad hemodinámica y con pronóstico muy grave", informaron.
