L D (EFE) Tras los dos corredores de Saunier Duval, el italiano Eddy Mazzoleni (Lampre), completó el tercer puesto del podio de esta edición de la clásica, disputada sobre 227 kilómetros e incluida en el calendario UCI Pro Tour. El vencedor aprovechó el último repecho, el Alto de Miracruz, para abrir el hueco definitivo.
En los tres kilómetros escasos que quedaban para la meta, Zaballa, que hizo gala de una extraordinaria fuerza, contó además con el apoyo innegable del "Purito Rodríguez" por detrás, por lo que ninguno de sus rivales pudo evitar que los hombres de Machín redondearan una semana inolvidable para sus colores. Una vez más, la verdadera historia de la Clásica empezó en Jaizkibel. En esta ocasión, fue el corredor ruso Denis Menchov, vencedor de la Vuelta al País Vasco hace dos años, el encargado de romper la carrera en mil pedazos.
A la rueda del ciclista de Rabobank saltó, entre otros, el italiano Davide Rebellin (Gerolsteiner), y a continuación fueron entrando Joaquín Rodríguez (Saunier Duval), Levi Leipheimer (Gerolsteiner), Carlos Sastre (Team CSC), Luis Pérez (Relax Fuenlabrada), Haimar Zubeldia (Euskaltel-Euskadi) y Cadel Evans (Davitamon-Lotto).
El grupo fue aumentando en el descenso, y ya en el llano el pelotón cabecero rondaba las cuarenta unidades. En los últimos 30 kilómetros proliferaron los hachazos, pero el ritmo era tan alto, que resultó imposible formar una escapada consistente. Uno de esos intentos unió a Menchov, Rodríguez, Rebellin y Garzelli, un cuarteto de lujo, que se formó a 15 kilómetros del final, pero la aventura apenas duró un par de kilómetros porque el paquete no permitió la aventura, aunque no pudo evitar la escapada buena, la que concluiría con la victoria de Tino Zaballa.
La primera parte de la carrera estuvo animada por ocho corredores, que saltaron al paso por el Alto de Gárate, de segunda categoría, cuando apenas se habían cubierto 30 kilómetros de recorrido. En ella entraron Mathias Kessler (T-Mobile), Michael Barry (Discovery Channel), Patxi Vila (Lampre) y Christophe Moreau (Credit Agricole), que tomaron la iniciativa, y posteriormente se les unieron Rubén Lobato (Saunier Duval), Mauro Facci (Fassa Bortolo), Roberto Laiseka (Euskaltel-Euskadi), y Tony Tauler (Illes Balears), para alcanzar una diferencia máxima de 6:05 minutos, que comenzó a disminuir según la carrera se acercaba a las proximidades de Jaizkíbel.
Hubo un total de 188 corredores en la línea de salida, en la que se rindió un homenaje a Marino Lejarreta, en la actualidad segundo director de Liberty Seguros, como vencedor de la primera edición de esta Clásica Internacional San Sebastián-San Sebastián, hace 25 años.
