L D (EFE)
Tino Zaballa superaba por escasos milímetros al madrileño Óscar Laguna, del Relax-Bodysol, que ha sido el que lanzaba el esprint en los últimos metros y se veía superado en la misma línea de meta por su adversario en esta tercera jornada, con salida y llegada en Sabiñánigo en la que se ha rodado a una media de 41,150 kilómetros por hora.
La lluvia ha sido el incómodo acompañante del pelotón de la Vuelta a Aragón durante la mayor parte del recorrido de la tercera etapa. El líquido elemento ha frustrado los planes previstos por algunos equipos, que pretendían romper pronto la etapa en una jornada en la que los velocistas que no tienen excesivos problemas para pasar la media montaña aspiraban a eliminar a hombres como Alessandro Petacchi, del Fassa Bortolo. No obstante, y al igual que sucedió en las dos jornadas anteriores, los intentos de escapada se prodigaron desde los primeros kilómetros hasta que se formó un grupo compuesto por seis ciclistas.
Entre los escapados destacaba la presencia de Sylvester Szymyd (Saeco) y Alberto Contador (Liberty Seguros), situados a 1:59 del líder, y Francisco José Lara (Paternina-Costa de Almería), a 2:24, y los otros tres, Iván Parra (Comunidad Valenciana-Kelme), Andrei Zintchenko (Milaneza Maia) y Niki Aebersold (Phonak), estaban mucho más alejados. El sexteto abrió hueco hasta los dos minutos de ventaja, pero los componentes del Illes Balears-Banesto no estaban dispuestos a permitir que la diferencia se fuese mucho más allá de los dos minutos. La ascensión al puerto de Cotefablo rompió momentáneamente el grupo de cabeza que en el descenso volvió a unirse y fue en las rampas del largo Serrablo donde se quedó en solitario del granadino Francisco Lara, aunque estuvo a punto de ser alcanzado por el pelotón. Lara siguió peleando en solitario con un pelotón que no le permitía incrementar su ventaja en la zona conocida como La Guarguera en la que las constantes curvas y contracurvas favorecían su rodar.
La principal novedad en la ascensión al Serrablo fue la imposibilidad de Alessandro Petacchi para seguir el ritmo del pelotón principal lo que abría las puertas a un posible triunfo para hombres como Angel Edo o Serge Baguet, e incluso para que al haberse reducido notablemente el grupo los hombres del Vini Caldirola trabajasen para que Stefano Garzelli intentase hacerse con algún segundo de bonificación. Sin embargo, la sorpresa saltó en el descenso del alto de Navasa, situado a 22 kilómetros de meta, donde se formó un grupo de ocho ciclistas consiguió unos metros de ventaja que les iba a permitir luchar por el triunfo parcial, ya que el Vini Caldirola fue incapaz, a pesar de su esfuerzo, de echar abajo la escapada. El checo Jan Hruska, del Liberty Seguros, fue el primero en intentarlo ya dentro del último kilómetro, pero se le hizo excesivamente largo y fue Óscar Laguna el que se lanzó a por la victoria, hasta que en el último suspiro se vio superado por Tino Zaballa.
Este sábado, se disputará la cuarta etapa, con salida en Huesca y llegada en la localidad zaragozana de La Muela, con un recorrido de 192,4 kilómetros en los habrá dos esprints intermedios bonificados en los municipios zaragozanos de Ejea de los Caballeros y Epila, y un puerto puntuable, el alto de Casas de Esper, de tercera categoría, mientras que la ascensión a La Muela no está considerada como puntuable.
La lluvia ha sido el incómodo acompañante del pelotón de la Vuelta a Aragón durante la mayor parte del recorrido de la tercera etapa. El líquido elemento ha frustrado los planes previstos por algunos equipos, que pretendían romper pronto la etapa en una jornada en la que los velocistas que no tienen excesivos problemas para pasar la media montaña aspiraban a eliminar a hombres como Alessandro Petacchi, del Fassa Bortolo. No obstante, y al igual que sucedió en las dos jornadas anteriores, los intentos de escapada se prodigaron desde los primeros kilómetros hasta que se formó un grupo compuesto por seis ciclistas.
Entre los escapados destacaba la presencia de Sylvester Szymyd (Saeco) y Alberto Contador (Liberty Seguros), situados a 1:59 del líder, y Francisco José Lara (Paternina-Costa de Almería), a 2:24, y los otros tres, Iván Parra (Comunidad Valenciana-Kelme), Andrei Zintchenko (Milaneza Maia) y Niki Aebersold (Phonak), estaban mucho más alejados. El sexteto abrió hueco hasta los dos minutos de ventaja, pero los componentes del Illes Balears-Banesto no estaban dispuestos a permitir que la diferencia se fuese mucho más allá de los dos minutos. La ascensión al puerto de Cotefablo rompió momentáneamente el grupo de cabeza que en el descenso volvió a unirse y fue en las rampas del largo Serrablo donde se quedó en solitario del granadino Francisco Lara, aunque estuvo a punto de ser alcanzado por el pelotón. Lara siguió peleando en solitario con un pelotón que no le permitía incrementar su ventaja en la zona conocida como La Guarguera en la que las constantes curvas y contracurvas favorecían su rodar.
La principal novedad en la ascensión al Serrablo fue la imposibilidad de Alessandro Petacchi para seguir el ritmo del pelotón principal lo que abría las puertas a un posible triunfo para hombres como Angel Edo o Serge Baguet, e incluso para que al haberse reducido notablemente el grupo los hombres del Vini Caldirola trabajasen para que Stefano Garzelli intentase hacerse con algún segundo de bonificación. Sin embargo, la sorpresa saltó en el descenso del alto de Navasa, situado a 22 kilómetros de meta, donde se formó un grupo de ocho ciclistas consiguió unos metros de ventaja que les iba a permitir luchar por el triunfo parcial, ya que el Vini Caldirola fue incapaz, a pesar de su esfuerzo, de echar abajo la escapada. El checo Jan Hruska, del Liberty Seguros, fue el primero en intentarlo ya dentro del último kilómetro, pero se le hizo excesivamente largo y fue Óscar Laguna el que se lanzó a por la victoria, hasta que en el último suspiro se vio superado por Tino Zaballa.
Este sábado, se disputará la cuarta etapa, con salida en Huesca y llegada en la localidad zaragozana de La Muela, con un recorrido de 192,4 kilómetros en los habrá dos esprints intermedios bonificados en los municipios zaragozanos de Ejea de los Caballeros y Epila, y un puerto puntuable, el alto de Casas de Esper, de tercera categoría, mientras que la ascensión a La Muela no está considerada como puntuable.
