LD (EFE)
El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, ha informado a la Unión Europea (UE) de que para este año prevé un déficit estatal del 3,8 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), declaró su ministerio en un comunicado. Finanzas explica que la evolución del déficit refleja "la evolución todavía moderada de la economía, que ha tenido un impacto especialmente negativo sobre el mercado laboral".
En el informe a Bruselas se anuncia además que la deuda ascenderá previsiblemente del 60,8 por ciento del PIB en 2002 al 63 por ciento en este. Eichel había adelantado ya hace algunos meses que partía de un nuevo exceso del déficit, aunque en julio habló de que podría alcanzar en torno al 3,5 por ciento, es decir, medio punto por encima del límite del Pacto de Estabilidad y Crecimiento Europeo.
Ya el año pasado el déficit alemán alcanzó el 3,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), lo que le valió al gobierno de Berlín la apertura de un procedimiento de sanciones por parte de la Unión Europea (UE). Pese a todo, el ministerio considera que es "alcanzable" situar el déficit en 2004 por debajo del límite del tres por ciento, sobre todo teniendo en cuenta de que hay una serie de indicadores que empiezan a apuntar hacia arriba. No obstante, reconoce que para que el déficit baje realmente es necesario activar las "fuerzas de crecimiento", concretamente llevar a buen término el adelanto de las rebajas fiscales previstas para el próximo año y contra las que la oposición, que tiene la mayoría en la cámara alta, pone reparos.
El comunicado del ministerio subraya la necesidad de dejar trabajar los "estabilizadores automáticos", y no forzar la línea de ahorro en tiempos de debilidad coyuntural. El propio canciller, Gerhard Schroeder, subrayó ayer en un encuentro con periodistas extranjeros que, a su juicio, se debería poner más atención en el futuro al objetivo del crecimiento y no tanto, como hasta ahora, en el de estabilidad. El canciller insistió, no obstante, que eso no significaba que había que abandonar el Pacto.
En el informe a Bruselas se anuncia además que la deuda ascenderá previsiblemente del 60,8 por ciento del PIB en 2002 al 63 por ciento en este. Eichel había adelantado ya hace algunos meses que partía de un nuevo exceso del déficit, aunque en julio habló de que podría alcanzar en torno al 3,5 por ciento, es decir, medio punto por encima del límite del Pacto de Estabilidad y Crecimiento Europeo.
Ya el año pasado el déficit alemán alcanzó el 3,5 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), lo que le valió al gobierno de Berlín la apertura de un procedimiento de sanciones por parte de la Unión Europea (UE). Pese a todo, el ministerio considera que es "alcanzable" situar el déficit en 2004 por debajo del límite del tres por ciento, sobre todo teniendo en cuenta de que hay una serie de indicadores que empiezan a apuntar hacia arriba. No obstante, reconoce que para que el déficit baje realmente es necesario activar las "fuerzas de crecimiento", concretamente llevar a buen término el adelanto de las rebajas fiscales previstas para el próximo año y contra las que la oposición, que tiene la mayoría en la cámara alta, pone reparos.
El comunicado del ministerio subraya la necesidad de dejar trabajar los "estabilizadores automáticos", y no forzar la línea de ahorro en tiempos de debilidad coyuntural. El propio canciller, Gerhard Schroeder, subrayó ayer en un encuentro con periodistas extranjeros que, a su juicio, se debería poner más atención en el futuro al objetivo del crecimiento y no tanto, como hasta ahora, en el de estabilidad. El canciller insistió, no obstante, que eso no significaba que había que abandonar el Pacto.
