
L D (EFE) El margen de intermediación –diferencia entre ingresos por créditos y gastos por depósitos mas dividendos– se situó en 295,21 millones de euros a cierre de septiembre, un 28,5 por ciento más que hace un año, favorecido por el incremento del volumen de negocio.
Las comisiones netas, por su parte, crecieron algo más del 25 por ciento, hasta los 89,31 millones de euros, consecuencia directa del fuerte impulso registrado por las ventas de seguros, planes de pensiones, fondos de inversión y tarjetas, entre otros productos. Esta partida, unida a los 18,3 millones de euros aportados por las empresas en las que participa el Pastor, entre las que destaca Unión Fenosa, se tradujo en un margen ordinario de 414,72 millones de euros, superior en un 30,3 por ciento al registrado hace un año.
El proceso de expansión en que está inmerso el banco, que está ampliando su red de oficinas y, en consecuencia, su plantilla, elevó los gastos de explotación por encima de los 180 millones de euros, un 6 por ciento más que hace un año. La combinación de gastos e ingresos permitieron a la entidad gallega mejorar diez puntos básicos su ratio de eficiencia respecto al año pasado y situarlo en el 43,6 por ciento. Consecuencia de todo esto, el margen de explotación –que refleja la actividad puramente bancaria– se situó en 224,48 millones de euros tras crecer el 59,30,3 por ciento.
En cuanto al balance, dentro de la inversión crediticia, que se situó en 15.683 millones tras crecer el 32,1 por ciento, destaca la evolución de los créditos con garantía real –que incluyen las hipotecas–, que se incrementaron en un 38 por ciento, hasta los 9.410 millones, lo que refleja la pujanza del mercado inmobiliario. Los recursos de clientes se elevaron a 16.700 millones de euros tras crecer el 47,7 por ciento, en tanto que los recursos fuera de balance ascendieron a 2.262 millones, un 26,1 por ciento más. Dentro de esta partida, los fondos de inversión se incrementaron el 27,2 por ciento, hasta los 1.887 millones, en tanto que los de pensiones crecieron el 21,1 por ciento, hasta los 374,7 millones.
Todas estas cifras condujeron a un resultado antes de impuestos de 140,12 millones de euros, un 121,3 por ciento más que a cierre de septiembre de 2004, que en neto se quedaron en 94,18 millones tras restar la parte destinada al pago de impuestos.
El proceso de expansión en que está inmerso el banco, que está ampliando su red de oficinas y, en consecuencia, su plantilla, elevó los gastos de explotación por encima de los 180 millones de euros, un 6 por ciento más que hace un año. La combinación de gastos e ingresos permitieron a la entidad gallega mejorar diez puntos básicos su ratio de eficiencia respecto al año pasado y situarlo en el 43,6 por ciento. Consecuencia de todo esto, el margen de explotación –que refleja la actividad puramente bancaria– se situó en 224,48 millones de euros tras crecer el 59,30,3 por ciento.
En cuanto al balance, dentro de la inversión crediticia, que se situó en 15.683 millones tras crecer el 32,1 por ciento, destaca la evolución de los créditos con garantía real –que incluyen las hipotecas–, que se incrementaron en un 38 por ciento, hasta los 9.410 millones, lo que refleja la pujanza del mercado inmobiliario. Los recursos de clientes se elevaron a 16.700 millones de euros tras crecer el 47,7 por ciento, en tanto que los recursos fuera de balance ascendieron a 2.262 millones, un 26,1 por ciento más. Dentro de esta partida, los fondos de inversión se incrementaron el 27,2 por ciento, hasta los 1.887 millones, en tanto que los de pensiones crecieron el 21,1 por ciento, hasta los 374,7 millones.
Todas estas cifras condujeron a un resultado antes de impuestos de 140,12 millones de euros, un 121,3 por ciento más que a cierre de septiembre de 2004, que en neto se quedaron en 94,18 millones tras restar la parte destinada al pago de impuestos.
