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El FMI exige reformar el mercado de trabajo, las pensiones y las cajas

Los técnicos del FMI se marchan muy preocupados de España. Lo único que les ha gustado de las cuentas públicas es la promesa de reducción del déficit, pero exigen reformas "urgentes" y "radicales" en todas las áreas, empezando por el mercado laboral y las pensiones.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) está muy preocupado por el futuro de la economía española tras realizar una visita que sus técnicos califican de "rutinaria", a pesar de que a nadie se le escapa que España está en el ojo del huracán tras el plan de rescate aprobado en el seno de la UE. Junto con Portugal es el país que más preocupa a los organismos internacionales debido al enorme despilfarro del sector público, la ausencia de reformas liberalizadoras y los problemas del sector financiero.

El encabezado del comunicado publicado este lunes no deja lugar a dudas de la gravedad de la situación: "la economía española necesita grandes reformas estructurales y los riesgos son severos:


"Un mercado laboral que no funciona, una depreciación inmobiliaria tras el estallido de la burbuja, un déficit fiscal enorme, un endeudamiento privado desorbitado, un gran déficit exterior, un crecimiento de la productividad anémico, débil competitividad y un sector financiero con puntos oscuros".


Por todo ello, el FMI exige al presidente del Gobierno español que adopte medidas económicas "urgentes y decisivas", entre ellas una reforma "radical" del mercado laboral, la consolidación fiscal, la reforma de las pensiones y la reestructuración del sistema bancario.

El apartado más extenso del informe es el que hace referencia a la sangría de parados que todos los meses inundan las oficinas del INEM. "El mercado laboral no funciona", constata el organismo que solicita la reducción de las indemnizaciones por despido para flexibilizar el mercado. Pero lo más importante es acabar con el sistema de negociación colectiva y el poder de sindicatos y patronal.

Los técnicos del organismo admiten que el Gobierno español está intentando promover una reforma laboral, pero critica su pasividad y su tibieza, al permitir a los agentes sociales que marquen la agenda. A este respecto, el FMI exige a Zapatero que no rehuya su compromiso como presidente del Ejecutivo y que "adopte acciones por sí mismo", reformando el sistema de negociación colectiva.

Esta es una vieja petición del Fondo, ya que el método de negociación de los salarios en el mercado laboral español está terminando de hundir la escasa competitividad de la economía. La razón se encuentra en la elevada rigidez de esta figura. Los convenios colectivos son ultraactivos, es decir, que si un convenio no se renueva sigue vigente el anterior. La ultraactividad confiere a los convenios, en la práctica, el rango de ley o decreto, obviando que se trata de acuerdos económicos entre sindicatos y patronales que necesariamente tienen que modificarse con las circunstancias, las positivas y las negativas.

En una época como la actual, es vital aumentar la competitividad de los salarios españoles, es decir, que crezcan menos que en el resto de socios europeos y, lo más importante, que no suban más que la inflación

"Hay que tener cuidado de que ninguna reforma incremente los costes fiscales del sistema o dificulte a corto plazo la contratación temporal", advierte el FMI para terminar con el apartado laboral. Eso sí, el organismo pide una reforma "audaz" del sistema de pensiones, con la aplicación de medidas como vincular la edad de jubilación a la expectativa de vida, y la "consolidación del sector bancario y de las cuentas públicas".

Aplauden el recorte del gasto

Respecto a las cuentas públicas, el Fondo "respalda plenamente" el paquete de medidas de ajuste del gasto adoptado por el Gobierno, incluyendo el recorte aprobado la semana pasada en el Consejo de Ministros, que fortalece "significativamente" el planeado ajuste fiscal y mejora la credibilidad por la asunción de medidas concretas y audaces, como el recorte de salarios en el sector público

El Fondo se manifiesta de acuerdo con los objetivos de reducción del déficit público del Gobierno, pero alerta de que esas metas estarán en peligro si no se aplican las medidas necesarias para llevarlas a cabo o si la economía no se recupera con la velocidad que el Gobierno español espera.

Así, señala que el crecimiento de la economía española alcanzará de manera gradual entre el 1,5% y el 2% a medio plazo, aunque advierte de la necesidad de afrontar los desequilibrios existentes y de la incertidumbre vinculada al elevado desempleo.

Pero el Fondo apunta que estas previsiones de crecimiento sólo se cumplirán si el consumo doméstico crece más rápido de lo previsto como consecuencia de un aumento de las exportaciones por la debilidad del euro y la recuperación de la economía global, también existe el riesgo de que la economía española se estanque como consecuencia del proceso de consolidación fiscal y del debilitamiento en la demanda privada, "especialmente si las reformas para impulsar la competitividad y el crecimiento son tímidas".

Asimismo, la institución advierte del riesgo de que se deterioren aún más las condiciones de los mercados financieros, lo que provocaría un encarecimiento de la financiación tanto del sector público como del privado.

Sacar a los políticos de las cajas.

En cuanto a bancos y cajas, el Fondo incide en la necesidad de acelerar la consolidación en el sector financiero español y llevar a cabo reformas en las cajas de ahorros que incluyan una r educción de la "influencia política" , impulsar su capacidad para aumentar capital y ofrecerles "la oportunidad de convertirse en sociedades tenedoras de acciones".


El FMI señala que el marco legal de las cajas de ahorros "debe ser actualizado al nuevo contexto económico" e insiste en que esta reforma debe llevarse a cabo "lo más rápidamente posible para que estas entidades puedan tener todas las opciones para reunir capital tan pronto como sea posible", informa Europa Press.

En esta línea, señala que el comportamiento financiero de las cajas es "altamente variado" y que, dado que es un sector que tiene "un papel importante que jugar" en la economía del país, la actual estructura legal "no se adapta bien a las necesidades futuras de España".

Asimismo, la institución dirigida por Dominique Strauss-Kahn ve necesario acelerar "la reducción la sobrecapacidad y la construcción de instituciones más sólidas". Subraya que los progresos realizados, en el marco de Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) han sido "demasiado lentos", aunque el reciente acuerdo en este sentido entre los dos principales partidos políticos del país es "esperanzador".

Más intervenciones en el horizonte

En este sentido, ve necesarios más progresos antes de que concluya el FROB en junio y cree que el Banco de España debe estar preparado para intervenir "rápidamente" en caso de que persistan señales de debilidad. "Con este fin, y para mejorar la confianza de los inversores, un 'diagnóstico' banco por banco exhaustivo y transparente basado en hipótesis conservadoras sobre la valoración de activos y perspectivas podría ser útil", agrega.

Asimismo, el FMI reconoce que el sector es "sólido", pero alerta de que se encuentra bajo presión. Recalca que, pese al incremento de los activos deteriorados durante la crisis, los bancos españoles presentaron un capital robusto, apoyados por un fuerte marco supervisor, aunque alerta de que los riesgos siguen siendo elevados y distribuidos de forma desigual entre instituciones, especialmente centrados en las cajas de ahorros.

Así, subraya que las condiciones del mercado para obtener liquidez siguen siendo "difíciles y de acceso limitado", a la que se podría añadir una retirada de las medidas de liquidez excepcionales aprobadas por le BCE" y la intensa competencia de depósitos. "Estas dificultades de financiación, junto a una menor ganancia debido a la debilidad en el crecimiento del crédito, a la provisión de activos problemáticos y a la sobrecapacidad del sistema, aportaría más presión a la rentabilidad", advierte.

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