
LD (Europa Press) El Gobierno argentino anunció el mes pasado que acordó comprar el 100 por cien del paquete de acciones de la aerolínea a Marsans, pero se abrió un período de 60 días en que ambas partes buscarán ponerse de acuerdo sobre el valor de la firma, que adeuda unos 583 millones de euros.
"A Aerolíneas Argentinas se le ha sacado mucho, obviamente considero que no se debe pagar nada, pero eso lo determinarán los organismos públicos de tasación", comentó ayer miércoles Jaime mientras defendía en la Cámara de Diputados el proyecto de ley que prevé nacionalizar la empresa.
El Gobierno calculará un valor para la firma, Marsans hará lo mismo y si llegan a un acuerdo sobre el monto el Congreso deberá aprobar ese pacto. Si no hay acuerdo, se buscará un árbitro internacional para que haga sus cálculos, y lo que decida ese ente también deberá ser aprobado por el Congreso.
Aerolíneas Argentinas, con su unidad Austral que también será nacionalizada en este proceso, controlan el 80 por ciento del mercado de vuelos domésticos en el país y compiten con la filial local de la chilena LAN Airlines. Aerolíneas Argentinas y Austral poseen unos 9.000 empleados.
En las últimas semanas miles de pasajeros sufrieron el retraso o cancelación de vuelos y los empleados denunciaron la sobreventa de billetes y aseguraron que varios aviones no pueden volar por falta de mantenimiento.
Acuerdo accionarial
El 17 de julio, la Secretaría de Transporte y el grupo Interinvest suscribieron un acuerdo por el cual se transfieren acciones de Marsans al Estado argentino. De acuerdo al texto enviado hace diez días al Congreso, supervisará tanto la definición del precio que pagará el Gobierno al grupo Marsans por sus acciones en la empresa, como la aprobación o rechazo de la incorporación de capitales privados.
El proyecto que deberá estudiar el plenario de comisiones argumenta la necesidad de " garantizar el servicio público de transporte aerocomercial de pasajeros, correo y carga en el ámbito de la República Argentina".
