L D (EFE)
Fuentes jurídicas informaron de que en la sentencia, el juez ha tenido en cuenta los argumentos dados por la Fiscalía, que pidió la absolución de Navalón y Selva, al considerar que a los acusados les ampara el derecho constitucional de no declarar contra sí mismos. En la vista oral, celebrada la pasada semana, el representante de Conde pidió que se condenara a Selva y Navalón por falso testimonio y a pagar una indemnización al ex banquero de 90.000 euros.
El propio Conde abandonó durante unas horas la prisión de Alcalá-Meco para declarar en el juicio, en el que insistió en que Navalón y Selva mintieron durante el juicio de Argentia Trust, celebrado en 1997, y que sus declaraciones falsas motivaron su condena. La Audiencia Nacional y posteriormente el Tribunal Supremo condenó a Conde por un delito de apropiación indebida, por retirar de Banesto 3,6 millones de euros, que en un primer momento fueron ingresados en una cuenta suiza de la sociedad Argentia Trust.
Conde aseguró que parte de ese dinero se pagó a Selva y Navalón para que, a través de sus contactos, lograran exenciones fiscales para la Corporación Banesto y defendió, por tanto, que no hubo apropiación indebida. La sentencia, sin embargo, refrenda la postura del fiscal, que admitió que los ex colaboradores de Conde "no dijeron la verdad", pero que no por ello son culpables de falso testimonio, ya que tenían el derecho constitucional a no declarar en su propia contra, puesto que podían resultar inculpados.
El propio Conde abandonó durante unas horas la prisión de Alcalá-Meco para declarar en el juicio, en el que insistió en que Navalón y Selva mintieron durante el juicio de Argentia Trust, celebrado en 1997, y que sus declaraciones falsas motivaron su condena. La Audiencia Nacional y posteriormente el Tribunal Supremo condenó a Conde por un delito de apropiación indebida, por retirar de Banesto 3,6 millones de euros, que en un primer momento fueron ingresados en una cuenta suiza de la sociedad Argentia Trust.
Conde aseguró que parte de ese dinero se pagó a Selva y Navalón para que, a través de sus contactos, lograran exenciones fiscales para la Corporación Banesto y defendió, por tanto, que no hubo apropiación indebida. La sentencia, sin embargo, refrenda la postura del fiscal, que admitió que los ex colaboradores de Conde "no dijeron la verdad", pero que no por ello son culpables de falso testimonio, ya que tenían el derecho constitucional a no declarar en su propia contra, puesto que podían resultar inculpados.
