LD (EFE) El crecimiento registrado hasta julio, que supone unos 25 millones de desplazamientos más que en 2004, coincide con las previsiones iniciales de la OMT para el ejercicio 2005 completo que apuntaban a un aumento de entre un 5 y un 6 por ciento.
Estas cifras indican que el turismo internacional no sólo lleva camino de consolidar el "pletórico año 2004", con un incremento del 10,7 por ciento, sino el de superar el crecimiento medio previsto a largo plazo, del 4 por ciento.
El barómetro destaca que el turismo de ocio ha vuelto a superar al de negocios –aunque éste muestra una ligera recuperación respecto al año pasado–, a lo que ha contribuido "la creciente disponibilidad de tarifas bajas para viajes de corta distancia y por la demanda pendiente que sigue liberándose hacia destinos más lejanos".
La mayoría de las regiones ha mostrado un crecimiento sostenido de la demanda turística en los siete primeros meses de 2005, destacando África y Asia-Pacífico con una subida del 9 por ciento en ambos casos, seguidas de las Américas, con el 7 por ciento; Europa, con el 5 por ciento, y Oriente Medio, con el 3 por ciento. En cuanto a las subregiones, América Central, con un 15 por ciento, se sitúa a la cabeza en términos de crecimiento, por delante de Asia del Noreste, el 12 por ciento, y América del Sur, un 10 por ciento.
La OMT mostró, asimismo, su preocupación por la incertidumbre creada por el alza de los precios del petróleo, que inciden directamente en el transporte y, por tanto, en el sector de viajes, que pueda frenar el crecimiento económico y llevar, a más largo plazo, a una contracción de la renta disponible. Asimismo, atribuyó el hecho de que la mayoría de las compañías de transporte, tanto aéreo como de otro tipo, "se han abstenido de trasladar a los consumidores la subida de los precios del combustible en los últimos meses, a la "dureza de la competencia" en el sector en el que operan.
Por otro lado, la organización considera que el turismo ha vuelto a demostrar su resistencia ante conmociones como atentados, accidentes aéreo o desastres naturales y los efectos de los atentados en Londres, Turquía y Egipto han sido inapreciables, salvo modificaciones temporales de los flujos de viajeros. En cuanto a los huracanes Katrina y Rita, en Estados Unidos, "es demasiado pronto para evaluar su posible efecto", aunque la OMT opina en este caso que Nueva Orleans, uno de los principales destinos estadounidenses del turismo de ocio y de congresos, "tardará en volver a figurar en el mapa".
Estas cifras indican que el turismo internacional no sólo lleva camino de consolidar el "pletórico año 2004", con un incremento del 10,7 por ciento, sino el de superar el crecimiento medio previsto a largo plazo, del 4 por ciento.
El barómetro destaca que el turismo de ocio ha vuelto a superar al de negocios –aunque éste muestra una ligera recuperación respecto al año pasado–, a lo que ha contribuido "la creciente disponibilidad de tarifas bajas para viajes de corta distancia y por la demanda pendiente que sigue liberándose hacia destinos más lejanos".
La mayoría de las regiones ha mostrado un crecimiento sostenido de la demanda turística en los siete primeros meses de 2005, destacando África y Asia-Pacífico con una subida del 9 por ciento en ambos casos, seguidas de las Américas, con el 7 por ciento; Europa, con el 5 por ciento, y Oriente Medio, con el 3 por ciento. En cuanto a las subregiones, América Central, con un 15 por ciento, se sitúa a la cabeza en términos de crecimiento, por delante de Asia del Noreste, el 12 por ciento, y América del Sur, un 10 por ciento.
La OMT mostró, asimismo, su preocupación por la incertidumbre creada por el alza de los precios del petróleo, que inciden directamente en el transporte y, por tanto, en el sector de viajes, que pueda frenar el crecimiento económico y llevar, a más largo plazo, a una contracción de la renta disponible. Asimismo, atribuyó el hecho de que la mayoría de las compañías de transporte, tanto aéreo como de otro tipo, "se han abstenido de trasladar a los consumidores la subida de los precios del combustible en los últimos meses, a la "dureza de la competencia" en el sector en el que operan.
Por otro lado, la organización considera que el turismo ha vuelto a demostrar su resistencia ante conmociones como atentados, accidentes aéreo o desastres naturales y los efectos de los atentados en Londres, Turquía y Egipto han sido inapreciables, salvo modificaciones temporales de los flujos de viajeros. En cuanto a los huracanes Katrina y Rita, en Estados Unidos, "es demasiado pronto para evaluar su posible efecto", aunque la OMT opina en este caso que Nueva Orleans, uno de los principales destinos estadounidenses del turismo de ocio y de congresos, "tardará en volver a figurar en el mapa".
