
LD (EFE) Bruselas anunciará antes de esa fecha si aprueba la fusión de las dos compañías o abre una investigación en profundidad, para la que contaría con noventa días laborables, explicó el portavoz.
Mittal Steel anunció el pasado 27 de enero una OPA sobre la totalidad del capital de Arcelor por un importe de 18.600 millones de euros, que pagaría en parte con acciones propias.
La oferta fue considerada "hostil" por Arcelor, que recomendó a sus accionistas que no la aceptaran, y tampoco fue bien recibida por los gobiernos donde el grupo europeo tiene presencia, ni por los sindicatos, que temen que implique destrucción de empleo.
La semana pasada, Arcelor anunció una serie de medidas para defenderse de la OPA, entre las que figura un aumento del dividendo, una retribución adicional entre sus accionistas de 5.000 millones de euros y el blindaje de la empresa canadiense Dofasco.
Por su parte, la Comisión de Finanzas del Parlamento luxemburgués aprobó una modificación legislativa para que las empresas que tengan menos del 25 por ciento de su capital en bolsa y que hagan una oferta por otra a pagar a los accionistas en metálico. Esa medida, que todavía debe ser ratificada, obligaría a Mittal Steel –de la que el 88 por ciento de su capital está en manos de la familia Mittal– a pagar a los accionistas de Arcelor en efectivo y no en un 75 por ciento en acciones propias, como pretende.
El grupo resultante de la fusión de Mittal Steel –el primer fabricante siderúrgico del mundo por producción y el segundo por facturación– y Arcelor –el primero por facturación y el segundo por producción– acumularía una cifra de negocio de 57.500 millones de euros y se convertiría en líder global en el sector del acero.
Arcelor, surgido en 2002 de la fusión de la española Aceralia, la luxemburguesa Arbed y la francesa Usinor, emplea en la actualidad a 95.000 trabajadores, 78.000 de ellos en los seis países de la UE donde tiene factorías (Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia y Luxemburgo). En España cuenta con 18 fábricas, en las que trabajan 15.000 personas.
Mittal Steel anunció el pasado 27 de enero una OPA sobre la totalidad del capital de Arcelor por un importe de 18.600 millones de euros, que pagaría en parte con acciones propias.
La oferta fue considerada "hostil" por Arcelor, que recomendó a sus accionistas que no la aceptaran, y tampoco fue bien recibida por los gobiernos donde el grupo europeo tiene presencia, ni por los sindicatos, que temen que implique destrucción de empleo.
La semana pasada, Arcelor anunció una serie de medidas para defenderse de la OPA, entre las que figura un aumento del dividendo, una retribución adicional entre sus accionistas de 5.000 millones de euros y el blindaje de la empresa canadiense Dofasco.
Por su parte, la Comisión de Finanzas del Parlamento luxemburgués aprobó una modificación legislativa para que las empresas que tengan menos del 25 por ciento de su capital en bolsa y que hagan una oferta por otra a pagar a los accionistas en metálico. Esa medida, que todavía debe ser ratificada, obligaría a Mittal Steel –de la que el 88 por ciento de su capital está en manos de la familia Mittal– a pagar a los accionistas de Arcelor en efectivo y no en un 75 por ciento en acciones propias, como pretende.
El grupo resultante de la fusión de Mittal Steel –el primer fabricante siderúrgico del mundo por producción y el segundo por facturación– y Arcelor –el primero por facturación y el segundo por producción– acumularía una cifra de negocio de 57.500 millones de euros y se convertiría en líder global en el sector del acero.
Arcelor, surgido en 2002 de la fusión de la española Aceralia, la luxemburguesa Arbed y la francesa Usinor, emplea en la actualidad a 95.000 trabajadores, 78.000 de ellos en los seis países de la UE donde tiene factorías (Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia y Luxemburgo). En España cuenta con 18 fábricas, en las que trabajan 15.000 personas.
