L D (EFE)
Según el comunicado de la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU (FCC), la Comisión "analizó el mercado para servicios de telefonía móvil y ha llegado a la conclusión de que las compañías han demostrado que la fusión propuesta servirá el interés público".
La compra de AT&T Wireless por Cingular fue anunciada en febrero pasado, tras una batalla entre esta empresa estadounidense y el gigante británico de la telefonía móvil Vodafone, pero debía esperar la aprobación de los organismos reguladores.
La compra dará lugar a la mayor empresa de telefonía móvil en Estados Unidos, con un total de 47 millones de clientes, una cifra por encima de su principal competidor, Verizon Wireless, al que están abonados 40 millones, y tendrá una de las más avanzadas redes digitales en Estados Unidos.
La FCC indicó que los beneficios públicos de la fusión compensan los daños potenciales y que es improbable que la adquisición cause daños en la mayoría de mercados de telefonía móvil en términos de competencia, excepto en 22 áreas situada en al menos ocho estados, entre ellos Texas, Arkansas y Oklahoma.
La Comisión impone por ello una serie de medidas para desinvertir en esas zonas de manera que los consumidores no pierdan la posibilidad de elegir entre diferentes compañías, ni afronten el riesgo de precios más altos o una menor calidad de servicios.
La compra de AT&T Wireless por Cingular fue anunciada en febrero pasado, tras una batalla entre esta empresa estadounidense y el gigante británico de la telefonía móvil Vodafone, pero debía esperar la aprobación de los organismos reguladores.
La compra dará lugar a la mayor empresa de telefonía móvil en Estados Unidos, con un total de 47 millones de clientes, una cifra por encima de su principal competidor, Verizon Wireless, al que están abonados 40 millones, y tendrá una de las más avanzadas redes digitales en Estados Unidos.
La FCC indicó que los beneficios públicos de la fusión compensan los daños potenciales y que es improbable que la adquisición cause daños en la mayoría de mercados de telefonía móvil en términos de competencia, excepto en 22 áreas situada en al menos ocho estados, entre ellos Texas, Arkansas y Oklahoma.
La Comisión impone por ello una serie de medidas para desinvertir en esas zonas de manera que los consumidores no pierdan la posibilidad de elegir entre diferentes compañías, ni afronten el riesgo de precios más altos o una menor calidad de servicios.
