Los GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre) colocaron el pasado miércoles tres artefactos en otras tantas oficinas de trabajo temporal de Sevilla, Valencia y Vigo.
El jueves fue desactivada una bomba de cloratita colocada en otra empresa de trabajo temporal de Madrid, aunque en ninguno de estos atentados se produjeron heridos. Además, la Policía investiga la autoría del atraco a un furgón blindado ocurrido el sábado en Barcelona y que por la forma en que se produjo podría haber sido del GRAPO.
En junio de 1977, dos bombas del GRAPO destruyeron los cristales del edificio y una sala de "Diario 16", mientras que un tercer explosivo no llegó a estallar. Al mes siguiente, el 18 de julio, el GRAPO secuestró a un técnico de Radio Madrid en su domicilio y le condujo a la emisora con el objetivo de emitir un mensaje, que no salió en antena al estar defectuosa la grabación.
Además, el comando dejó 9 kilos de explosivo que la Policía desactivó. La penúltima acción de esta banda terrorista contra un medio de comunicación ocurrió el 28 de mayo de 1993 en la sede central de la Agencia Efe de Madrid, donde los GRAPO colocaron una bomba, que los artificieros hicieron estallar.
El ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja, ha señalado, a propósito de los últimos atentados del GRAPO que este grupo "sólo busca un efecto propagandístico", por lo que se debe "reducir su publicidad".
El próximo domingo se cumplen los 25 años del primer atentado de esta organización, que toma su nombre precisamente de la fecha en que asesinó a cuatro policías nacionales en Madrid. Fuentes policiales consideran que los GRAPO tienen una escasa infraestructura y un único comando operativo, liderado por uno de los históricos de la banda, Fernando Silva Sande, e integrado por "gente nueva", que tendría carácter itinerante.
