La europarlamentaria Rosa Díez ha quedado fuera de la nueva ejecutiva del PSE-EE, elegida este domingo en el IV Congreso de este partido con un respaldo de aproximadamente el 51 por ciento de los delegados que votaron. La nueva ejecutiva, en la que José María Benegas repite como presidente y Nicolás Redondo como secretario general, recibió 257 votos a favor (en torno al 51 por ciento) de los 503 que se emitieron. Un total de 239 delegados votó en blanco y siete votos fueron nulos. En la clausura del Congreso, se escucharon algunos abucheos provenientes de congresistas descontentos con algunas incorporaciones a la ejecutiva.
La nueva dirección del PSE-EE, cuya configuración provocó amplias discusiones entre los asistentes, ha reducido el número de sus miembros a 25, frente a los 31 que conformaban la que salió del III Congreso de los socialistas vascos. Entre las novedades que presenta la nueva ejecutiva, en la que hay dieciséis nuevas incorporaciones, figuran la recuperación de la Vicesecretaría General, cargo que ocupa Jesús Eguiguren, anterior secretario de Relaciones Políticas e Institucionales del PSE-EE.
Además de Rosa Díez, otras ausencias en la nueva Ejecutiva con respecto a la anterior son Mario Onaindia, anterior secretario de Educación y Cultura, y José Luis Marcos Merino, anterior responsable de la secretaría de Industria y Empleo del PSE-EE.
En la nueva dirección repite en el área de Coordinación y Acción Electoral Rodolfo Ares, mientras que al frente de la secretaría Institucional se encuentra Gema Zabaleta. Como responsable de la secretaría de Organización, ha sido designado Javier Cruz (alcalde de Santurce y antes vocal de la Ejecutiva socialista), desplazando de este puesto a Martín Martínez, que ha sido nombrado secretario de Economía, Industria y Empleo.
Entre los miembros que figuran como vocales en la nueva Ejecutiva, repite el dirigente socialista alavés Javier Rojo, y se incorporan, entre otros, Bárbara Durkhop, viuda del senador socialista asesinado por ETA Enrique Casas, y la diputada Arantza Mendizabal.
En contra de lo previsto inicialmente, el IV Congreso del PSE-EE no designó al candidato socialista a lehendakari y respaldó la propuesta del propio Redondo, al que apoyaba la anterior Ejecutiva para dicho puesto, de abrir un plazo de una semana para la presentación de posibles aspirantes.
De presentarse más de uno, se abriría un proceso de elecciones primarias en el seno del PSE-EE para designar al candidato. Cualquier militante del partido puede en teoría aspirar al puesto con el aval del diez por ciento del Comité Nacional, el máximo órgano entre congresos del PSE formado actualmente por 245 miembros. Varios destacados dirigentes del partido consideraban, en cualquier caso, poco probable que alguien se decida a competir con Redondo por el puesto de candidato a lehendakari.
Entre lo aprobado en el Congreso, se encuentra la creación de un Consejo Político, en el que la mitad de sus miembros no serán afiliados del partido y que tendrá una función de proponer políticas y estrategias a medio y largo plazo. Sus cargos serán designados por el Comité Nacional del PSE-EE a propuesta de la Ejecutiva.
