La peregrinación de Consuelo Ordóñez, hermana del asesinado, por varias parroquias de San Sebastián saltó a los medios de comunicación con la indignación de la familia de Gregorio. Hasta tres párrocos negaron el oficio de una misa aduciendo la incompatibilidad de la eucaristía con la identificación de unas determinadas siglas políticas. Sin embargo, no fue el PP sino la hermana de Gregorio Ordóñez y su familia quienes trataban de encontrar un templo en el que rendir recuerdo y homenaje cristiano a un familiar, aunque, por lógica, acudieran miembros del partido, pero como allegados, no como acto de protocolo político, según ha justificado la familia.
Las conductas discrepantes de dos jesuitas
El periodista Alfonso Ussía refleja en un artículo publicado en la edición de este jueves del diario ABC, el contenido de dos testimonios en los que se aprecia la actitud controladora del padre Echarte hacia conductas discrepantes con la ausencia de condena terrorista que protagoniza un sector del clero vasco. Se trata de testimonios históricos y conocidos que cobran importancia cada vez que se recuerdan.
El primero de ellos es el conocido comentario del padre Sagües publicado en 1996 en el Diario Vasco de San Sebastián y que llevaba por título "Los silencios de monseñor Setién”. Es un texto sin rodeos ni artificios en el que se denunciaba la falta de condena del obispo sobre los actos de ETA. Merecen extracto algunos párrafos como el que asegura que "(...) los de Herri Batasuna están a una cuadra de las ventanas de monseñor; de sobra se ve su enlace ideológico, afectivo y activo con la ETA. Pero se diría que no se atreve nia pedirles delicadamente que no ejerzan la violencia verbal contra los silenciosos de Aldaya". Sin tapujos, el padre Sagües escribe: "Mientras los batasunos --reprimidos o protegidos por la Ertzaintza-- corean sus consignas de odio y de política, Setién no saca más sigla que el extinto GAL cuando pretende hablar de la creciente violencia actual".
La respuesta de Echarte, siguiendo órdenes de Setién, fue recluir al padre Sagües en Loyola prohibiéndole cualquier contacto con el exterior y poniéndole como límite su voto de obediencia de jesuita. Ese voto aún lo cumple, ya octogenario, en su reclusión dictada por Echarte.
La misma suerte corrió el padre Antonio Beristain, quien en el mismo medio se preguntaba por qué la Iglesia vasca no condenaba el terrorismo etarra. Sus preguntas llevaban el título "El Papa y las víctimas del terrorismo". Se cuestionaba por qué la Iglesia vasca nunca se ha manifestado en favor de las víctimas de ETA y recordaba la obligación del Papa de estar al lado de los que sufren.
Echarte le contestó con una carta en la que tras una dura reprimenda le instaba a pedir perdón por lo escrito y le prohibía comunicación alguna con los medios informativos hasta nueva orden. Ya había tenido el provincial de los jesuítas algún duro roce con el padre Beristain y parece que solucionaron sus diferencias con un pacto. Dice Echarte en su carta: "...creí que la mutua palabra dad era sufieciente pero ahora constato que debo intimarte esa obligación por escrito". Tras la advertencia, Echarte le hace saber las medidas que adoptará "por su propio y el de la compañía". Y determina el provincial que el padre pida perdón por escrito y se abstenga de hablar con los medios de comunicación.
Después, la justificación del superior, parecida en formas a la que ha esgrimido con la familia de Gregorio Ordoñez: "Siento tener que tomar esta decisión tan drástica y fuerte, pero considero que es necesaria para que podamos contribuir como jesuitas y hombres de Iglesia a construir la paz entre todos nosotros".

NEGÓ EL FUNERAL POR GREGORIO ORDÓÑEZ
Echarte reprime a los jesuitas que critican su indiferencia por las víctimas del terrorismo
El padre Ignacio Echarte, provincial de los jesuitas de Loyola y superior de esta orden el País Vasco y Navarra remitió una carta al resto de provinciales jesuitas de España en la que justifica la negativa de la Universidad de Deusto a ceder su capilla para oficiar una misa en memoria de Gregorio Ordóñez, concejal del PP asesinado por ETA. Echarte asegura en el escrito que la Universidad no podía ceder sus espacios por tratarse de un acto político bajo las siglas de un partido.
En España
0
comentarios
Servicios
- Radarbot
- Curso
- Inversión
- Securitas
- Buena Vida
- Reloj Durcal