L. D. / EFE.
- Además de los grupos firmantes del pacto, Benítez ha contado con el voto de uno de los concejales del Grupo Mixto que dejaron el Grupo Independiente Liberal (GIL), Jerónimo García, con lo que sumó 12 de los 21 concejales de la Corporación. Los seis ediles que quedan en el GIL votaron a su portavoz, Trinidad Aragón, y los dos del PA al suyo, Antonio Martín Lara, mientras que se abstuvo el otro concejal del Grupo Mixto procedente del GIL, Antonio Sánchez.
Al pleno del Ayuntamiento de Ronda, una localidad de unos 33.000 habitantes, asistieron la dirigente federal del PSOE, Cristina Narbona, dos consejeras del Gobierno de la Junta de Andalucía, Magdalena Álvarez y Carmen Hermosín, y el ex ministro y diputado José Borrell, entre otros cargos socialistas, para mostrar su apoyo al nuevo alcalde.
El GIL fue la formación más votada en las elecciones municipales de 1999 en Ronda y obtuvo ocho concejales, seguido del PSOE con 7, PP con 3, PA con 2 e IU con uno, aunque dos del GIL se pasaron posteriormente al Grupo Mixto. Benítez, economista de 43 años que ha sido los dos últimos años primer teniente de alcalde y responsable municipal de Hacienda y Turismo, destacó el carácter “legítimo y democrático” del pacto anti-GIL, que impidió en 1999 que gobernara el grupo de Jesús Gil, que había sido la lista más votada en las elecciones. Apeló a sus socios de coalición a “seguir el camino iniciado con consenso y diálogo” y recordó que los dos años de pacto de gobierno anteriores se caracterizaron “por la lealtad, cooperación, diálogo y dedicación a Ronda”.
La portavoz del GIL, Trinidad Aragón, calificó de “bienio oscuro” los dos años de pacto y de gobierno de coalición y resaltó que “no se ha permitido al GIL poner en marcha sus políticas a consecuencia de un pacto anti-natura”. Por su parte, José Herrera señaló que la investidura de Benítez es “la consecuencia natural del pacto que firmamos hace dos años y que sigue vigente”; calificó de “muy positivos” los dos años de coalición y pronosticó que para el resto de mandato “el esfuerzo conjunto y el consenso en beneficio de Ronda serán las líneas principales”.
Al pleno del Ayuntamiento de Ronda, una localidad de unos 33.000 habitantes, asistieron la dirigente federal del PSOE, Cristina Narbona, dos consejeras del Gobierno de la Junta de Andalucía, Magdalena Álvarez y Carmen Hermosín, y el ex ministro y diputado José Borrell, entre otros cargos socialistas, para mostrar su apoyo al nuevo alcalde.
El GIL fue la formación más votada en las elecciones municipales de 1999 en Ronda y obtuvo ocho concejales, seguido del PSOE con 7, PP con 3, PA con 2 e IU con uno, aunque dos del GIL se pasaron posteriormente al Grupo Mixto. Benítez, economista de 43 años que ha sido los dos últimos años primer teniente de alcalde y responsable municipal de Hacienda y Turismo, destacó el carácter “legítimo y democrático” del pacto anti-GIL, que impidió en 1999 que gobernara el grupo de Jesús Gil, que había sido la lista más votada en las elecciones. Apeló a sus socios de coalición a “seguir el camino iniciado con consenso y diálogo” y recordó que los dos años de pacto de gobierno anteriores se caracterizaron “por la lealtad, cooperación, diálogo y dedicación a Ronda”.
La portavoz del GIL, Trinidad Aragón, calificó de “bienio oscuro” los dos años de pacto y de gobierno de coalición y resaltó que “no se ha permitido al GIL poner en marcha sus políticas a consecuencia de un pacto anti-natura”. Por su parte, José Herrera señaló que la investidura de Benítez es “la consecuencia natural del pacto que firmamos hace dos años y que sigue vigente”; calificó de “muy positivos” los dos años de coalición y pronosticó que para el resto de mandato “el esfuerzo conjunto y el consenso en beneficio de Ronda serán las líneas principales”.
