L. D. / Agencias.
- El manifiesto leído al término de la manifiestación de Pamplona había sido consensuado por todos los partidos del Ayuntamiento navarro. Un texto leído con entereza por Raquel Múgica, arropada por sus hermanos y su madre, y en el que ha culpado de la muerte de su padre no sólo a los terroristas que colocaron la bomba en la furgoneta del concejal de UPN sino también a los que han facilitado la información sobre los movimientos de Múgica, los que escribieron su nombre en la diana y los que se niegan a condenar los actos de violencia terrorista.
La mujer y los tres hijos de José Javier Múgica han encabezado la marcha bajo el lema “Paz y libertad. Bakea eta askatasuna. ETA no”. Una pancarta que portaban la viuda del concejal, Reyes Zubeldía, y sus tres hijos, Francisco Javier, de 28 años, Daniel, de 27, y Raquel, de 21. Junto a ellos han marchado los presidentes del Gobierno y del Parlamento de Navarra, Miguel Sanz y José Luis Castejón, respectivamente; el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Rodrigo Rato; el delegado del Gobierno en Navarra, José Carlos Iribas; la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, y representantes políticos, sindicales y empresariales, así como el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Jesús Caldera.
Por detrás, consejeros y parlamentarios navarros, y, entre los asistentes, el consejero de Transportes del Gobierno Vasco, Álvaro Amann, y el diputado general de Álava, Ramón Rabanera (PP). Muchos de los participantes en la marcha, que ha recorrido las principales calles del centro de la ciudad, han portado carteles con el lema “ETA no”, y “Asesinos”. En el acto también han estado presentes miembros de las organizaciones juveniles de UPN, PSN-PSOE, CDN e IU-EB.
Tolosa también ha sido escenario de otra multitudinaria manifestación contra ETA. Miles de personas se han congregado en este municipio guipuzcoano para mostrar su rechazo a la banda terrorista. Una marcha contra el asesinato del ertzaina Mikel Uribe en la que también se ha expresado la condena al atentado del edil de UPN, José Javier Múgica. Una pancarta con el lema en euskera “Paz y libertad, ETA no” ha abierto la marcha en la que ha participado el lehendakari, Juan José Ibarretxe; el ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posada; el presidente del PNV guipuzcoano, Juan María Juaristi; el ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja; la presidenta de EA, Begoña Errazti; el secretario general del PSE/EE, Nicolás Redondo; y el coordinador de EB/IU de Guipúzcoa, Antton Karrera.
La manifestación, convocada por el lehendakari y las instituciones vascas, ha concluido en la plaza del Triángulo de Tolosa, el mismo punto de partida, donde Idoia Sagarzazu, cuñada del mando de la Ertzantza Montxo Doral, asesinado por ETA en 1996, ha leído un comunicado y ha pedido un minuto de silencio por todas las víctimas del terrorismo. A su paso por la comisaría de la Ertzaintza, donde se instaló la capilla ardiente de Mikel Uribe, la marcha se ha detenido y los participantes han roto en un largo aplauso.
La manifestación ha transcurrido en absoluto silencio y de forma rápida, seguida por algunos vecinos desde los balcones, y sólo se ha registrado un mínimo incidente cuando una joven radical ha escupido al paso de la pancarta de cabeza, por lo que fue inmovilizada por agentes de la Ertzaintza. En la declaración institucional se ha expresado el compromiso “inequívoco” de los convocantes con la paz. “Estamos aquí para manifestar de manera inequívoca nuestro compromiso con la paz, con la defensa de los derechos humanos y la libertad de todas las personas” y “para exigir a ETA que deje de asesinar”.
La mujer y los tres hijos de José Javier Múgica han encabezado la marcha bajo el lema “Paz y libertad. Bakea eta askatasuna. ETA no”. Una pancarta que portaban la viuda del concejal, Reyes Zubeldía, y sus tres hijos, Francisco Javier, de 28 años, Daniel, de 27, y Raquel, de 21. Junto a ellos han marchado los presidentes del Gobierno y del Parlamento de Navarra, Miguel Sanz y José Luis Castejón, respectivamente; el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Rodrigo Rato; el delegado del Gobierno en Navarra, José Carlos Iribas; la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina, y representantes políticos, sindicales y empresariales, así como el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Jesús Caldera.
Por detrás, consejeros y parlamentarios navarros, y, entre los asistentes, el consejero de Transportes del Gobierno Vasco, Álvaro Amann, y el diputado general de Álava, Ramón Rabanera (PP). Muchos de los participantes en la marcha, que ha recorrido las principales calles del centro de la ciudad, han portado carteles con el lema “ETA no”, y “Asesinos”. En el acto también han estado presentes miembros de las organizaciones juveniles de UPN, PSN-PSOE, CDN e IU-EB.
Tolosa también ha sido escenario de otra multitudinaria manifestación contra ETA. Miles de personas se han congregado en este municipio guipuzcoano para mostrar su rechazo a la banda terrorista. Una marcha contra el asesinato del ertzaina Mikel Uribe en la que también se ha expresado la condena al atentado del edil de UPN, José Javier Múgica. Una pancarta con el lema en euskera “Paz y libertad, ETA no” ha abierto la marcha en la que ha participado el lehendakari, Juan José Ibarretxe; el ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posada; el presidente del PNV guipuzcoano, Juan María Juaristi; el ex ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja; la presidenta de EA, Begoña Errazti; el secretario general del PSE/EE, Nicolás Redondo; y el coordinador de EB/IU de Guipúzcoa, Antton Karrera.
La manifestación, convocada por el lehendakari y las instituciones vascas, ha concluido en la plaza del Triángulo de Tolosa, el mismo punto de partida, donde Idoia Sagarzazu, cuñada del mando de la Ertzantza Montxo Doral, asesinado por ETA en 1996, ha leído un comunicado y ha pedido un minuto de silencio por todas las víctimas del terrorismo. A su paso por la comisaría de la Ertzaintza, donde se instaló la capilla ardiente de Mikel Uribe, la marcha se ha detenido y los participantes han roto en un largo aplauso.
La manifestación ha transcurrido en absoluto silencio y de forma rápida, seguida por algunos vecinos desde los balcones, y sólo se ha registrado un mínimo incidente cuando una joven radical ha escupido al paso de la pancarta de cabeza, por lo que fue inmovilizada por agentes de la Ertzaintza. En la declaración institucional se ha expresado el compromiso “inequívoco” de los convocantes con la paz. “Estamos aquí para manifestar de manera inequívoca nuestro compromiso con la paz, con la defensa de los derechos humanos y la libertad de todas las personas” y “para exigir a ETA que deje de asesinar”.
