L D (EFE)
La concejal, que es teniente alcalde del Ayuntamiento de Portugalete, y su escolta fueron trasladados al hospital San Eloy de Baracaldo y su estado no reviste gravedad. Según fuentes del departamento de Sanidad del Gobierno Vasco, Cabezudo presenta lesiones de caracter leve mientras que su escolta tiene heridas de mayor gravedad. La concejala socialista presenta numerosos cortes en la cara, mientras que su escolta sufre también cortes por cristales en extremidades y tórax. Ambos han sufrido estallido del tímpano.
Aunque testigos presenciales habían apuntado que se trataba de un coche bomba, agentes de la Ertzaintza confirmaron que ha sido un artefacto explosivo oculto en un carrito el que ha estallado en la calle Casilda Iturrizar de la localidad vizcaína de Portugalete, a escasos cien metros del Ayuntamiento.
El artefacto estaba colocado en un carrito de la compra y mal orientado, según el consejero vasco de Interior, Javier Balza, tras conocer las primeras investigaciones de la Ertzaintza. Balza, en los pasillos del Parlamento Vasco, ha explicado que por testimonios de testigos dos jóvenes pudieron colocar el artefacto unos pocos minutos antes del paso de la concejala y su escolta. Según estas primeras investigaciones, el artefacto, por los daños producidos en un portal cercano al lugar de la explosión, tenía suficiente potencia para haber provocado aún más daños pero pudo darse un fallo en la ejecución del atentado. Eran entre 20 y 30 kilos de dinamita. Una carga muy potente.
La fuerte explosión, que se ha podido oír también al otro lado de la ría del Nervión, en el municipio de Getxo, ha causado destrozos en los edificios de la zona. Además, ha provocado heridas a otras dos personas, entre ellas una mujer embarazada. Ambos han recibido el impacto de los cristales del edificio afectado, rotos tras la explosión.
Este atentado se ha registrado muy cerca de la localidad de Sestao, donde el pasado día 19 resultó herido grave, también en atentado, el dirigente de las Juventudes Socialistas del País Vasco Eduardo Madina.
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Aunque testigos presenciales habían apuntado que se trataba de un coche bomba, agentes de la Ertzaintza confirmaron que ha sido un artefacto explosivo oculto en un carrito el que ha estallado en la calle Casilda Iturrizar de la localidad vizcaína de Portugalete, a escasos cien metros del Ayuntamiento.
El artefacto estaba colocado en un carrito de la compra y mal orientado, según el consejero vasco de Interior, Javier Balza, tras conocer las primeras investigaciones de la Ertzaintza. Balza, en los pasillos del Parlamento Vasco, ha explicado que por testimonios de testigos dos jóvenes pudieron colocar el artefacto unos pocos minutos antes del paso de la concejala y su escolta. Según estas primeras investigaciones, el artefacto, por los daños producidos en un portal cercano al lugar de la explosión, tenía suficiente potencia para haber provocado aún más daños pero pudo darse un fallo en la ejecución del atentado. Eran entre 20 y 30 kilos de dinamita. Una carga muy potente.
La fuerte explosión, que se ha podido oír también al otro lado de la ría del Nervión, en el municipio de Getxo, ha causado destrozos en los edificios de la zona. Además, ha provocado heridas a otras dos personas, entre ellas una mujer embarazada. Ambos han recibido el impacto de los cristales del edificio afectado, rotos tras la explosión.
Este atentado se ha registrado muy cerca de la localidad de Sestao, donde el pasado día 19 resultó herido grave, también en atentado, el dirigente de las Juventudes Socialistas del País Vasco Eduardo Madina.
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