Menú
OPERACIÓN TEMPLE

Un arrepentido declara que el “narco volador” vino a España porque en México “lo iban a liquidar”

Alfonso León, uno de los principales acusados en el juicio por la "Operación Temple", ha declarado ante el Tribunal como arrepentido. Ha hablado del también procesado y ahora huido Carlos Ruiz Santamaría ,"El Negro",para explicar que fue enviado a España por el cartel de Bogotá para evitar que los capos con los que trabajaba en México le matasen.

L D (EFE) "Lo iban a liquidar" dijo Alfonso León al explicar cómo el cartel colombiano de Bogotá decidió "comisionar" a Carlos Ruiz Santamaría a España en el verano de 1998 al conocer los problemas que éste "había tenido con unos capos en México". A su llegada a España, el “narco volador” contactó con el que entonces actuaba como enlace del cartel, un tal Quini, según dijo León. Antes de marcharse de España y dejar su puesto a Ruiz Santamaría, Quini le puso en contacto con Alfonso León, al que la fiscal acusa de liderar el grupo de narcotraficantes colombianos y gallegos que operaban en España y para el que pide 60 años de cárcel y una multa de 415 millones por varios delitos relacionados con el tráfico de drogas.

El arrepentido Alfonso León reconoció que con el tiempo se hizo "muy amigo" de Ruiz Santamaría, del que dijo creer que procede del norte de Cali (Colombia) y al que conocía por el apelativo de "Pelopincho" porque "lo de El Negro se lo puso la Policía". En su declaración, y siempre a preguntas de la fiscal antidroga Dolores Delgado, el arrepentido relató que los alijos que eran destinados a su grupo iban siempre marcados con el logotipo del dólar y entraban directamente por vía marítima a España, y a veces por Portugal, para después ser distribuidos en Italia y Gran Bretaña.

Ruiz Santamaría establecía los precios de los alijos tras consultar con el cartel de Bogotá. Los primeros pesaron entre 1.000 y 2.000 kilos, aunque después fueron aumentando. Los receptores de la droga en España luego vendían esos voluminosos alijos en cantidades que oscilaban entre los 400 y 300 kilos, de modo que parece que los contactos españoles del “narco volador” eran también mayoristas como él, y no “camellos” de “menudeo”.

León se ocupaba de supervisar la parte logística del transporte terrestre de la droga, así como los transbordos de los alijos desde los barcos "nodriza" por medio de lanchas e incluso aviones, pero aseguró que desconocía cómo se hacía el transporte por mar. No obstante dijo que la organización no disponían únicamente para los envíos marítimos de los buques "Koie-Maru" y "Tamsaare", este último apresado en el transcurso de la "Operación Temple", sino que "había muchos barcos más".

Tras esta extensa declaración, Alfonso León pidió al tribunal que interrumpiera el interrogatorio porque se encontraba cansado "física y mentalmente", a lo que la fiscal no se opuso. La presidenta de la Sala, Angela Murillo, le preguntó sino podía seguir "un poco más" y éste contestó que "estaba muy agobiado", por lo que finalmente acordó suspender la vista que se retomará el 18 de marzo.

© www.libertaddigital.com 2002
Todos los derechos reservados

Titulares de Libertad Digital
Suscríbase ahora para recibir nuestros titulares cómodamente cada mañana en su correo electrónico. Le contamos lo que necesita saber para estar al día.

 &nbsp
!-->

En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj