L D (EFE)
Según informaron fuentes jurídicas, "Pototo", que fue conducido a la Audiencia Nacional después de llegar a las 17.05 horas de este viernes al aeropuerto madrileño de Barajas en un vuelo procedente de París y que durante los cinco meses que permanecerá en España será juzgado por tres causas distintas, se negó a declarar ante el juez y no quiso firmar ni los autos de procesamiento ni el de prisión.
Esta es la segunda vez en la que Atxurra se niega a responder a Ruiz Polanco, quien en febrero de 2000 trató de tomarle declaración en París y al que en aquella ocasión rechazó contestar diciendo "yo no hablo con torturadores". Además de ordenar su prisión por el secuestro de Iglesias Zamora, que se investiga en su juzgado, Ruiz Polanco puso a "Pototo" a disposición de los Juzgados Centrales de Instrucción números 2 y 5, en los que se tramitan las otras dos causas por las que ha sido entregado y cuyos titulares le tomarán declaración en los próximos días.
La única diligencia que Atxurra accedió a firmar esta tarde en dependencias judiciales ha sido la necesaria para que le fuera devuelto el dinero que traía consigo de Francia, según las mismas fuentes. "Pototo" es el segundo acusado de delitos terroristas al que se le aplica la fórmula jurídica de la entrega temporal, tras un acuerdo entre los Gobiernos francés y español concretado el pasado 11 de octubre para ampliar la cooperación judicial en la lucha contra el terrorismo que se puso en práctica por primera vez el pasado 17 de diciembre con José Javier Arizkuren Ruiz, "Kantauri".
Durante los cinco meses que permanecerá en España, Julián Atxurra Egurola será juzgado como inductor del secuestro, en 1993, del industrial Julio Iglesias Zamora, quien permaneció 116 días retenido en un zulo construido en una nave industrial de Mondragón (Guipúzcoa) que años después sería utilizado para el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara. También se sentará en el banquillo por el asesinato, el 28 de octubre de 1986, del policía nacional Julio Sánchez Rodríguez frente a la puerta de su domicilio en la avenida de San Adrián de Bilbao, cometido supuestamente junto a la también etarra Carmen Gisasola cuando ambos formaban parte del "comando Vizcaya" de ETA.
En la tercera de las causas por las que será juzgado se le acusa de dos acciones distintas: el ataque frustrado con lanzagranadas contra el cuartel de la Guardia Civil de Durango (Vizcaya) el 23 de julio de 1986 y la colocación de un artefacto explosivo, que fue desactivado, en el vehículo de un agente del Instituto Armado en Barakaldo (Vizcaya) el 25 de agosto de ese mismo año.
Esta es la segunda vez en la que Atxurra se niega a responder a Ruiz Polanco, quien en febrero de 2000 trató de tomarle declaración en París y al que en aquella ocasión rechazó contestar diciendo "yo no hablo con torturadores". Además de ordenar su prisión por el secuestro de Iglesias Zamora, que se investiga en su juzgado, Ruiz Polanco puso a "Pototo" a disposición de los Juzgados Centrales de Instrucción números 2 y 5, en los que se tramitan las otras dos causas por las que ha sido entregado y cuyos titulares le tomarán declaración en los próximos días.
La única diligencia que Atxurra accedió a firmar esta tarde en dependencias judiciales ha sido la necesaria para que le fuera devuelto el dinero que traía consigo de Francia, según las mismas fuentes. "Pototo" es el segundo acusado de delitos terroristas al que se le aplica la fórmula jurídica de la entrega temporal, tras un acuerdo entre los Gobiernos francés y español concretado el pasado 11 de octubre para ampliar la cooperación judicial en la lucha contra el terrorismo que se puso en práctica por primera vez el pasado 17 de diciembre con José Javier Arizkuren Ruiz, "Kantauri".
Durante los cinco meses que permanecerá en España, Julián Atxurra Egurola será juzgado como inductor del secuestro, en 1993, del industrial Julio Iglesias Zamora, quien permaneció 116 días retenido en un zulo construido en una nave industrial de Mondragón (Guipúzcoa) que años después sería utilizado para el secuestro del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara. También se sentará en el banquillo por el asesinato, el 28 de octubre de 1986, del policía nacional Julio Sánchez Rodríguez frente a la puerta de su domicilio en la avenida de San Adrián de Bilbao, cometido supuestamente junto a la también etarra Carmen Gisasola cuando ambos formaban parte del "comando Vizcaya" de ETA.
En la tercera de las causas por las que será juzgado se le acusa de dos acciones distintas: el ataque frustrado con lanzagranadas contra el cuartel de la Guardia Civil de Durango (Vizcaya) el 23 de julio de 1986 y la colocación de un artefacto explosivo, que fue desactivado, en el vehículo de un agente del Instituto Armado en Barakaldo (Vizcaya) el 25 de agosto de ese mismo año.
