L D (EFE)
Cuerda, que ha participado en San Sebastián en una mesa redonda sobre
Instituciones y educación ciudadana
enmarcada en los cursos de verano de la Universidad del País Vasco, explicaba a los periodistas antes de su intervención que "mientras la libertad no sea un valor real del que disfruten todos los ciudadanos, éste no será un país subdesarrollado pero sí mal desarrollado, un país con un desarrollo deforme".
Considera que la clase política "no está a la altura de lo que este país necesita", ya que los políticos son elegidos por los ciudadanos para luego actuar "de una manera hasta marginal con respecto a la propia sociedad", lo cual ha generado, a su juicio, "una especie de decepción general" sobre su actuación. Cuerda, alcalde de Vitoria durante 20 años, admite en cualquier caso que toda la clase política está influenciada "por una situación penosísima y terrible que es la violencia y la falta de libertad", que representa "la cuestión clave" del país por encima de otros problemas y debates.
El político nacionalista, discrepante en muchas ocasiones con la línea del PNV, abogaba en su intervención en los cursos de verano sobre Educación para la cultura ciudadana por una "estrategia educativa" para jóvenes y mayores con el objetivo de conseguir "una sociedad más tolerante y solidaria". Recomienda educar en la "tolerancia" y la "solidaridad" como las "virtudes democráticas" sobre las que asentar una "educación ciudadana" en la que deben participar activamente todas las familias y agentes sociales, incluidos los políticos, que tienen "una enorme influencia a la hora de educar, convencer y persuadir al ciudadano, a los individuos".
Considera que la clase política "no está a la altura de lo que este país necesita", ya que los políticos son elegidos por los ciudadanos para luego actuar "de una manera hasta marginal con respecto a la propia sociedad", lo cual ha generado, a su juicio, "una especie de decepción general" sobre su actuación. Cuerda, alcalde de Vitoria durante 20 años, admite en cualquier caso que toda la clase política está influenciada "por una situación penosísima y terrible que es la violencia y la falta de libertad", que representa "la cuestión clave" del país por encima de otros problemas y debates.
El político nacionalista, discrepante en muchas ocasiones con la línea del PNV, abogaba en su intervención en los cursos de verano sobre Educación para la cultura ciudadana por una "estrategia educativa" para jóvenes y mayores con el objetivo de conseguir "una sociedad más tolerante y solidaria". Recomienda educar en la "tolerancia" y la "solidaridad" como las "virtudes democráticas" sobre las que asentar una "educación ciudadana" en la que deben participar activamente todas las familias y agentes sociales, incluidos los políticos, que tienen "una enorme influencia a la hora de educar, convencer y persuadir al ciudadano, a los individuos".
