L D (Agencias)
La tercera marea negra que entró en la Costa de la Muerte se inició el jueves y ha seguido, aún con más virulencia, este viernes. Algunos ayuntamientos, como Carnota, de los más castigados desde el primer momento en que el "Prestige" comenzó a arrojar fuel, han amanecido con nuevas oleadas de hidrocarburo en sus playas y acantilados, de hasta más de un metro de grosor. Según el alcalde de Muros, Celestino Formoso, tras tantas semanas de permanecer a la expectativa sobre el sentido que tomará el viento, sus vecinos se encuentran entre "resignados y cabreados", puesto que, como el resto de los gallegos, piensan que se trata de una "marea interminable".
Están dándose vientos del sudoeste con fuerza cuatro a seis en el litoral. Hay marejada y fuerte marejada, con áreas de mar gruesa mar adentro en el norte. Para el fin de semana habrá vientos fuertes del sur, con una ligera tendencia al sudoeste al norte de Finisterre. Con esta situación, será muy difícil la salida de cualquier tipo de embarcación. El viento del suroeste amenaza con acercar a esta zona una mancha de unos 30 kilómetros que se observa desde las playas de los municipios más afectados, entre ellos, Ribeira, Carnota, Camariñas, Fisterra, Corme, Muxía, Corcubión y Muros, así como otras bolsas de combustible fragmentadas que se extienden por el litoral.
Por el momento, en la Rías Bajas la situación es de calma y continúan las tareas de limpieza en las bocanas de las ensenadas así como en el parque nacional de las islas atlánticas. Las embarcaciones de las Cofradías no han encontrado nuevas manchas, por lo que continúan ensayando todas las medidas preventivas para evitar una catástrofe como la que afecta al litoral coruñés. Los patrones mayores de las cofradías de O Grove, A Pobra y Cangas, que desde el pasado martes mantienen una huelga de hambre para reclamar más medios, han anunciado que mantendrán su actitud en tanto no reciban una "respuesta convincente" de la Administración.
Asimismo, los marineros del litoral gallego no han salido a la mar a recoger fuel a la espera de que se llegue a un acuerdo con Salvamento Marítimo y con Puertos y Costas del Estado para que los pescadores trabajen en “igualdad de condiciones” y se “coordinen” las labores de limpieza. Fuentes de la Ejecutiva de las Cofradías afectadas informaron a EFE de que, en estos momentos, se celebra en La Coruña una reunión con los responsables de la Administración, con la finalidad de que “no se repita”" la situación generada por la empresa Tragsa, encargada por Medio Ambiente para llevar a cabo estas tareas.
Las embarcaciones están “preparadas para salir a limpiar en cualquier momento” pero se negarán a hacerlo hasta que se solucionen estos problemas, ya que “unos marineros eran contratados y pagados por limpiar, mientras que otros lo hacían sin recibir ninguna remuneración”. Asimismo, demandan que sean ellos quienes coordinen los trabajos de regeneración en el mar y en las zonas rocosas, de manera que se “eviten los trámites burocráticos” que dificultan su trabajo y que se establezca un “convenio unitario” que regule la situación.
Están dándose vientos del sudoeste con fuerza cuatro a seis en el litoral. Hay marejada y fuerte marejada, con áreas de mar gruesa mar adentro en el norte. Para el fin de semana habrá vientos fuertes del sur, con una ligera tendencia al sudoeste al norte de Finisterre. Con esta situación, será muy difícil la salida de cualquier tipo de embarcación. El viento del suroeste amenaza con acercar a esta zona una mancha de unos 30 kilómetros que se observa desde las playas de los municipios más afectados, entre ellos, Ribeira, Carnota, Camariñas, Fisterra, Corme, Muxía, Corcubión y Muros, así como otras bolsas de combustible fragmentadas que se extienden por el litoral.
Por el momento, en la Rías Bajas la situación es de calma y continúan las tareas de limpieza en las bocanas de las ensenadas así como en el parque nacional de las islas atlánticas. Las embarcaciones de las Cofradías no han encontrado nuevas manchas, por lo que continúan ensayando todas las medidas preventivas para evitar una catástrofe como la que afecta al litoral coruñés. Los patrones mayores de las cofradías de O Grove, A Pobra y Cangas, que desde el pasado martes mantienen una huelga de hambre para reclamar más medios, han anunciado que mantendrán su actitud en tanto no reciban una "respuesta convincente" de la Administración.
Asimismo, los marineros del litoral gallego no han salido a la mar a recoger fuel a la espera de que se llegue a un acuerdo con Salvamento Marítimo y con Puertos y Costas del Estado para que los pescadores trabajen en “igualdad de condiciones” y se “coordinen” las labores de limpieza. Fuentes de la Ejecutiva de las Cofradías afectadas informaron a EFE de que, en estos momentos, se celebra en La Coruña una reunión con los responsables de la Administración, con la finalidad de que “no se repita”" la situación generada por la empresa Tragsa, encargada por Medio Ambiente para llevar a cabo estas tareas.
Las embarcaciones están “preparadas para salir a limpiar en cualquier momento” pero se negarán a hacerlo hasta que se solucionen estos problemas, ya que “unos marineros eran contratados y pagados por limpiar, mientras que otros lo hacían sin recibir ninguna remuneración”. Asimismo, demandan que sean ellos quienes coordinen los trabajos de regeneración en el mar y en las zonas rocosas, de manera que se “eviten los trámites burocráticos” que dificultan su trabajo y que se establezca un “convenio unitario” que regule la situación.

