Menú
OTRA VEZ UN MANIFIESTO QUE SE DESVÍA DEL ACTO

"Nunca Máis" mezcla en Madrid la protesta por la catástrofe del Prestige con la crisis de Irak

Un millón y medio de manifestantes, según la convocante "Nunca Máis", y cien mil según la Delegación del Gobierno. Entre gaitas, máscaras y peticiones de dimisión de medio Gobierno, el escritor Manuel Rivas ha leído un manifiesto que, como adelantó el alcalde de La Coruña Francisco Vázquez, mezcló argumentos. Entre otros, el no a la guerra. Zapatero volvió a las calles.

L D (Agencias) Como habitualmente, la batalla de las cifras también ha sido protagonista de la protesta. Mientras que la Delegación del Gobierno en Madrid cifra el seguimiento de la marcha en unas cien mil personas, los convocantes, "Nunca Máis", estiran el número hasta superar el millón. La cadena SER en su informativo monográfico de las 14 horas, hace la media; "medio millón".

La manifestación, que ha transcurrido sin incidentes, ha llegado hasta la Puerta del Sol, donde el escritor y miembro de "Nunca Máis", Manuel Rivas, que elevó la cifra de asistentes hasta "un mar de millón y medio de personas", ha leído un manifiesto (mezclando gallego y castellano) en el que ha exigido responsabilidad al Gobierno y ha criticado la pasividad del Ejecutivo, la Xunta y la UE. Pero no sólo eso. Hubo más.

La mezcla. El manifiesto

El escritor y portavoz de "Nunca Máis" extraopoló el lema a la intervención en Irak y pronunció el consabido "No a la guerra" que coreó con insistencia consiguiendo que le acompañaran. Dijo que el "Nuca Máis" es extensible "a todos los actos de inhumanidad (...) a las dictaduras y los fanatismos, a los mandatarios poseídos por el ardor guerrero...". Hubo también una condena general al terrorismo aunque no mención expresa al País Vasco o a ETA. Rivas agradeció a los voluntarios su tarea para limpiar el chapapote. Frases como "Otro mundo es posible", característica de los movimientos antiglobalización. Sus palabras eran más coherentes cuando sólo se refería al Prestige y a la labor de los voluntarios. Deletreó la palabra "dimisión" en el alfabeto fonético internacional llamando a los manifestantes a acompañarle. A Cascos lo llamó "Ministro de caza y del quinto pino".

Los miles de gallegos que acudían a Madrid para protestar por la actuación del Gobierno en un caso concreto (el Prestige) han tenido que escuchar mensajes que no tenían mucho que ver con el acto. El pasado viernes, el alcalde de La Coruña Francisco Vázquez dijo en La Linterna de la COPE que no acudiría a la manifestación porque los manifiestos que se leen al final no suelen coincidir con lo que de verdad debería reclamarse.

La cabecera estaba precedida por un camión con la apariencia de un buque que simboliza el "Prestige" y que transporta un equipo de megafonía y a personas vestidas de piratas. Detrás, la pancarta de los portavoces y patrones mayores de varias cofradías, y los escritores y artistas Manuel Rivas, Juan Diego Botto y Uxía Senlle, entre otros, con el lema “Nunca más, queremos conocer la verdad” y “Exigimos responsabilidades”. A continuación, otras dos pancartas, una encabezada por los sectores afectados, como mariscadores y cofradías, y otra tras la que marchan líderes políticos y sindicales, como los del PSOE e IU, BNG, UGT y CCOO.

Muchas dimisiones

El papel de los actores, últimamente presentes en todas las manifestaciones, comenzó con las intervenciones de Luis Tosar y Juan Diego Botto. Después, Miguel de Lira y Víctor Mosqueira, actores gallegos del grupo "Burla Negra", se encargaron ya al final del acto de amenizar a los asistentes con diálogos poco espontáneos. Daban paso a las actuaciones del gaitero Anxo Pintos o el grupo Amaral así como a lo que en la SER llaman “representantes de la tragedia”. En una de las charlas entre los actores gallegos defendieron el sentido del humor –“retranca”, lo llamaron– como arma para protestar. Dicen que no sirven para la violencia, “lo intentamos al principio” –aseguró uno de ellos– “pero no nos sale”.

En otro manifiesto, titulado "Mareas negras, nunca más", leído por Botto y Tosar, se pidió la declaración de Galicia como "zona catastrófica" y las dimisiones de Fraga, Álvarez Cascos y las de los ministros Mariano Rajoy y Jaume Matas, así como la de la comisaria europea Loyola de Palacio, por su "absoluta dejación de responsabilidades en la crisis". Según nombraban a los políticos, los asistentes coreaban jaleados por los animadores como cuando se presenta la alineación en un estadio de fútbol.

Los políticos asistentes

En la marcha participaron el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero; el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares; y los máximos dirigentes de CC.OO. y UGT, José María Fidalgo y Cándido Méndez. Por el BNG se encontraban Xosé Manuel Beiras y Guillermo Vázquez; por el PSOE Jesús Caldera, José Blanco y Emilio Pérez Touriño; por el PNV, Margarita Uría; por CiU Pere Macías; por EA Begoña Lasagabaster; por la Chunta Aragonesista José Antonio Labordeta; por ERC Joan Puigcercós; y por Los Verdes, José María Mendiluce.

El acto concluyó poco antes de las cinco de la tarde, hora a la que estaba previsto que partieran los autocares con destino a Galicia, con el tema del grupo Siniestro Total "Miña terra gallega" coreado por los asistentes, entre los que se encontraban los actores Javier Bardem, María Pujalte y Federico Luppi.


En España

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal