L D (Agencias)
Marcelo Otamendi ha salido de la cárcel de Soto del Real (Madrid) tras pagar una fianza de 30.000 euros decretada por el juez Juan del Olmo para su puesta en libertad provisional. A su salida, iba acompañado de la apoderada de “Egunkaria”, Inmaculada Gomila, y del consejero Luis Goya, que también pagaron sus respectivas fianzas. En declaraciones a los medios, Otamendi ha negado su relación con ETA afirmando que “los únicos tratos que tenemos es con nuestros lectores y con la gente que todas las mañanas acude al quiosco a recoger
Egunkaria
”.
Según el director del periódico, cerrado desde la semana pasada por orden judicial, durante su detención pasó momentos “muy duros”. “El trato ha sido absolutamente cruel. Es increíble hasta que no lo pasas, que haya esas sombras de la legalidad de la democracia, y que haya gente que con el amparo de la fuerza (trate a los demás) como nos han tratado a nosotros”, dijo. Sin embargo, Marcelo Otamendi no ha acudido aún a un juzgado de guardia para denunciar los supuestos malos tratos de los que habló a la salida de la prisión de Soto del Real, aunque no se descarta que lo haga en cualquier momento de ser ciertas sus palabras.
Quienes sí han reaccionado inmediatamente han sido el PNV y el Gobierno vasco. El portavoz del Grupo parlamentario del PNV en el Congreso de los diputados, Iñaki Anasagasti, ha pedido la comparecencia en la Cámara del ministro del Interior, Ángel Acebes, y del director de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso, para que informen sobre “los supuestos malos tratos y torturas” a los que fueron sometidos los arrestados en la operación contra “Egunkaria”. Por su parte, el consejero de Justicia del Gobierno vasco, Joseba Azkarraga (Eusko Alkartasuna), ha reclamado al Gobierno y a la Fiscalía que aclaren “hasta el final” lo ocurrido, ya que “no se puede mirar para otro lado” cuando alguien hace una denuncia tan grave. A este respecto, Azkarraga dijo confiar “plenamente en el valor supremo de la palabra del director de un medio de comunicación”.
Según el director del periódico, cerrado desde la semana pasada por orden judicial, durante su detención pasó momentos “muy duros”. “El trato ha sido absolutamente cruel. Es increíble hasta que no lo pasas, que haya esas sombras de la legalidad de la democracia, y que haya gente que con el amparo de la fuerza (trate a los demás) como nos han tratado a nosotros”, dijo. Sin embargo, Marcelo Otamendi no ha acudido aún a un juzgado de guardia para denunciar los supuestos malos tratos de los que habló a la salida de la prisión de Soto del Real, aunque no se descarta que lo haga en cualquier momento de ser ciertas sus palabras.
Quienes sí han reaccionado inmediatamente han sido el PNV y el Gobierno vasco. El portavoz del Grupo parlamentario del PNV en el Congreso de los diputados, Iñaki Anasagasti, ha pedido la comparecencia en la Cámara del ministro del Interior, Ángel Acebes, y del director de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso, para que informen sobre “los supuestos malos tratos y torturas” a los que fueron sometidos los arrestados en la operación contra “Egunkaria”. Por su parte, el consejero de Justicia del Gobierno vasco, Joseba Azkarraga (Eusko Alkartasuna), ha reclamado al Gobierno y a la Fiscalía que aclaren “hasta el final” lo ocurrido, ya que “no se puede mirar para otro lado” cuando alguien hace una denuncia tan grave. A este respecto, Azkarraga dijo confiar “plenamente en el valor supremo de la palabra del director de un medio de comunicación”.

