Eduardo Torres-Dulce, fiscal general del Estado: "Mención a parte en esta actividad merece la de la Fiscalía contra la corrupción y el crimen organizado que está asumiendo la investigación de las más complejas formas de delincuencia económica. Creo que existe un amplio consenso social en el sentido de asegurar un nivel de tolerancia cero frente a la corrupción. Así al menos me lo he propuesto yo. No podemos permitir que este fenómeno siga envenenando el funcionamiento de la economía de nuestro país, su imagen internacional, la integridad de las arcas públicas, la probidad en las relaciones comerciales y el cabal desempeño de las prerrogativas y funciones públicas".
"Junto a la furiosa agresión del terrorismo no hay forma más devastadora de ataque a la democracia y a sus valores que la devaluación de las instituciones por la venalidad de sus responsables. Vuelvo a repetir aquí en el Congreso de los Diputados, ante sus señorías, mi beligerante compromiso de lucha contra esta lacra con la conciencia clara de que en esta partida nos jugamos mucho más que un mero interés económico".
"En esta lucha, la Fiscalía contra la corrupción constituye una pieza clave que debe ser reforzada tanto en sus propios medios personales y materiales como en lo de las unidades adscritas a la misma, así como la plena colaboración de cuantos órganos de la administración sean requeridos a tales fines".
