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Sánchez maniobra para forzar la reunión el lunes 24 y provoca el enfado de Torra

El Gobierno intenta forzar a Torra a que mueva ficha y acepte ya una fecha para la reunión abandonando "el cálculo electoral".

Pedro Sánchez intenta que Torra mueva ficha. Tras días de contactos entre los gabinetes del presidente del Gobierno y la Generalidad de Cataluña, el palacio de la Moncloa ha dado a conocer la propuesta del presidente del Gobierno para la celebración de la mesa de diálogo el lunes 24 de febrero en Moncloa. Un intento por forzar al presidente catalán a aceptar la celebración del foro al que ambos se comprometieron en su pasada reunión en Barcelona y no incumplir el compromiso de hacerlo en el "mes de febrero".

Fuentes del Gobierno ya alertaban este martes su necesidad de cerrar la fecha cuanto antes, habida cuenta de que queda apenas una semana y explicaban que el retraso se debe al intento de Torra de "pensar en su propio cálculo electoral" ante las inminentes elecciones catalanas.

La maniobra del Gobierno ha sido verbalizada este miércoles por la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, quien informó de que "ya está propuesta" esa fecha del lunes 24. "Sí, es la propuesta del presidente del Gobierno".

Un anuncio que ha criticado el presidente catalán, Quim Torra, quien ha destapado la maniobra del presidente del Gobierno en un comunicado en el que ha denunciado la propuesta "unilateral" de Sánchez sin haberse puesto en contacto entre los equipos designados para cerrar el encuentro.

Torra ha afeado al presidente del Gobierno que "no haya tenido en cuenta su agenda" y que se esté incumpliendo los acuerdos que ambos cerraron en el encuentro del pasado 6 de febrero en Sant Jaume: comunicar previamente los dos equipos técnicos que se sentarán en esa mesa, el lugar de la reunión y el orden del día. Nada de esto se ha consensuado con la Generalidad, denuncia Torra en este comunicado en el que insta a Sánchez a pactar la fecha.

"Para favorecer ese diálogo, se les ha pedido explícitamente comunicar la fecha de manera conjunta", exige el presidente catalán en estas líneas que esconden, de manera clara, su estrategia de dilatar al máximo la puesta en marcha de este foro de diálogo para dejar sin margen de maniobra a ERC, su socio en Cataluña, de cara a las próximas elecciones.

Cuadrar agendas

El anuncio del Gobierno ha vuelto a visibilizar la división entre los socios del ejecutivo autonómico. Tras conocer el enfado de Torra, en ERC sí han expresado su satisfacción por el hecho de que el Gobierno haya movido ficha. "Es una buena noticia que se hable de cumplir con ese acuerdo de que la reunión se haga en febrero", ha dicho el portavoz del partido de Junqueras en el Congreso, Gabriel Rufián. "Nosotros entendemos que hablaron de esto, de que la mesa se tenía que establecer en febrero y entendemos que, más allá de los flecos que puedan concretar los gabinetes, es una buena noticia que se puedan reunir cuanto antes", ha concluido.

Minutos después, valoraba la filtración de Moncloa la portavoz de JxCat en la Cámara Baja, Laura Borràs que lo fiaba todo al hueco que tenga Torra en su agenda para ese lunes. "No se impone una fecha sin ni siquiera preguntar al president si le va bien o no y menos con tan pocos días de margen", se ha quejado Borràs que sin embargo no ha cerrado la puerta a que el foro de diálogo finalmente se pueda celebrar el próximo lunes. "Habrá que ver ahora si de miércoles a lunes, en las agendas de personas muy ocupadas como son los presidentes, se puede encajar esta mesa". "Las cosas no se hacen así", ha denunciado también el diputado de Junts en Cataluña, Eduard Pujol.

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