La conductora llevaba varios minutos soportando el acoso de un pasajero borracho, hasta que no soportó más faltas de respeto y paró el vehículo. El hombre no paraba de piropearla y ella le advirtió. También se lo pidió otra pasajera, pero el hombre no hacía caso y ella no se rindió. Finalmente logró que se bajase del autobús y la empresa ha mostrado su total apoyo a la trabajadora.

