En el casco histórico de Letur, un pueblo de la Sierra del Segura en Albacete, la vida sigue marcada por el barro y el silencio tras el devastador paso de la DANA. Vecinos como Ángel intentan salvar lo poco que pueden, apenas lo que cabe en dos bolsas, mientras el Ejército, bomberos y la Guardia Civil buscan intensamente a cinco personas desaparecidas, entre ellas Antonia, la esposa de Ángel.
Equipados con cuerdas, material de escalada y perros de búsqueda, los equipos rastrean con cuidado las ramblas y el cauce del río a lo largo de cinco kilómetros. Ayer, el hallazgo de un cuerpo a un kilómetro de distancia aumentó la tensión en el lugar, donde el lodo y los escombros siguen bloqueando calles y atrapando vehículos en el intrincado trazado de la localidad. La situación en Letur es similar a la de Mira, la otra localidad de Castilla-La Mancha duramente afectada, donde las inundaciones han dejado un paisaje de destrucción.
Ambas localidades viven momentos difíciles, con equipos de rescate y voluntarios trabajando sin descanso para devolver algo de normalidad y, sobre todo, esperanza, en medio de la tragedia.

