
El Mundo
"Aldama hoy ante el juez: defiende que su influencia en el Gobierno iba "más allá" de Ábalos". Más que defiende presume. Pues hasta que no estalló el caso Begoña nadie le conocía. "Ataque de nervios en Moncloa": el PP cree que Aldama "tiene en sus manos el futuro del PSOE".
"Ribera oculta en el Congreso que frenó junto a Puig las obras clave del barranco del Poyo por "falta de presupuesto y problemas ambientales"". "Puede decirse que la vicepresidenta se hizo un mazón, es decir, trató de ahormar a martillazos los hechos para que encajaran con su comportamiento. Si el presidente valenciano defendió en su momento que el 29-O era «un día de tormenta», pero «todo cambió a las siete», es decir, la hora a la que se incorporó al trabajo de la sobremesa, la dirigente madrileña intentó convencer a sus señorías que las obras del Barranco del Poyo no se adecuaron para prevenir las riadas por culpa de Rajoy, allá por la crisis financiera, y de la Generalitat del PP posteriormente. Como si ella no hubiese sido la responsable del ministerio que debía acometerlas durante los seis últimos años, cuatro de ellos coincidiendo con la Presidencia del PSOE en Valencia. Para Ribera estas obras no hubieran servido para evitar una tragedia de este tamaño, aunque, concedió, «hubiesen podido mitigar su impacto». Y eso, ¿cuántas vidas son?", dice Francisco Pascual. Al menos no le echó la culpa a Franco. Este gobierno no acepta que lleva ahí siete años, actúa como si hubieran llegado a Moncloa ayer.
A Arcadi Espada se dedica hoy a darle tortazos al Rey como un Sánchez cualquiera. "Los Reyes volvieron el martes a Valencia. Supongo que uno de los objetivos se cumplió y quedó claro que al único que silbaron y tiraron barro, hace dos semanas, fue al presidente del Gobierno. Otra vez se mezclaron amablemente con el pueblo y es probable que como entonces volvieran a escuchar de algún vecino que vinieran los militares y se fueran los políticos. La Reina tuvo, además, la oportunidad de volver a su viejo oficio de locutora, entrevistando a Carlos Alsina, felicitándole por su trabajo y dándole ánimos. Al irse, dijeron que volverían, y es probable que no tarden". ¿Le molesta a Arcadi a la gente que ha sufrido una catástrofe le den una alegría? Parece que sí. "El papel del Rey no es atender las quejas de los ciudadanos contra los políticos", dice Arcadi superando a Sánchez. Nos habla de la pasta que gastan los políticos. "Una alta excepción de este paisaje es Felipe VI. De ahí que duela verlo entregado a prácticas populistas para las cuales incluso el bachiller artístico molesta". Te dolerá a ti, a las víctimas de la Dana se les veía de lo más contentos. Y lo que te duela a ti, Arcadi, importa un pimiento.
El País
"Los populares europeos apoyan a Ribera pese al veto de Feijóo", disfruta el periódico sanchista. "La cesión de los conservadores al nombramiento de la española como ‘número dos’ del Ejecutivo comunitario y el aval socialista a los candidatos de Meloni y Orbán posibilitan el acuerdo tras una semana de crisis política alentada por el PP de Feijóo". Les traduzco al español. Sánchez se ha bajado los pantalones con los que tacha de ultraderecha para conseguir colar a Ribera. "Ribera señala a Mazón y niega cualquier responsabilidad en la catástrofe". Claro, qué va a tener que ver la ministra de trasición ecológica conla ecología desaparecida.
"Populares y socialistas acordaron finalmente ayer despejar el camino para la investidura de la nueva Comisión Europea, retirando el veto que mantenían, respectivamente, a la futura comisaria española, Teresa Ribera, y al comisario italiano, Raffaele Fitto. Tras la amenaza del Partido Popular Europeo de romper el pacto ya cerrado, el acuerdo se salda sin ningún vencedor claro. Pero con un gran derrotado: el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo", dice el editorial. Bueno, ver a Sánchez comerse a a los ultraderechistas, como dice él y su periódico, Meloni y Orban, tampoco está mal.
"El balance de la refriega no es mucho más alentador a nivel europeo. El líder del PPE, Manfred Weber, no ha dudado en explotar en beneficio propio las objeciones de Feijóo, aun a sabiendas de que no tenían recorrido y de que suponían una dolorosa manipulación de una tragedia. El eurodiputado alemán ha logrado, tomando como rehén la evaluación de Ribera, que los socialistas se resignen a avalar la candidatura de Raffaele Fitto, propuesta por el Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni, y de Oliver Várhelyi, el candidato del húngaro Viktor Orbán. Weber prosigue así en su estrategia de blanqueo de la extrema derecha, lo que le permitirá jugar en esta legislatura con dos barajas: un mazo con cartas europeístas (socialistas, liberales y verdes) y otro marcadamente ultraconservador (ECR y Patriotas por Europa)". Weber es el alemán al que Sánchez insultó llamándole nazi y dándole la espalda si dejarle responder. Ahora Weber le da una patada en el trasero y su folletín se enfada. Para El País, la bajada de pantalones de Sánchez ha sido "tirar tirado de pragmatismos en la recta final de las negociaciones y ha salvado la candidatura de Ribera".
Otro editorial, hoy viene la opinión sincronizada con las pilas cargadas. "El PP utilizó la sesión de ayer para teatralizar una cacería política contra Ribera con un guion insultante en el que pareció que no hubiera administración autonómica en Valencia. Mazón no estuvo ayer en el discurso del PP como no estuvo en la prevención a sus ciudadanos ante la tragedia. El partido del presidente autonómico que comió durante cuatro horas mientras Valencia se anegaba acusó a Ribera de estar desaparecida aquel día". Pero bueno, Pepa Bueno, estuvieron desaparecidos los dos. Por lo demás, el artículo es un cúmulo de mentiras para tapar la negligencia de Ribera con una serie de halagos que deja al descubierto lo mal que estuvo Ribera, que no reconoció ningún error y se dedicó a defender a Sánchez por aquello de que si necesitan algo, que lo pidan. Esa frase la llevará Sánchez tatuada en la frente junto a su huida de Paiporta toda su vida. Están muy alterados los de la opinión sincronizada sanchista.
ABC
"El pacto para aprobar la nueva Comisión Europea deja cicatrices en las filas socialistas y populares". "Las contradicciones de Ribera en su examen en las Cortes: obras sin hacer, emails sin mandar y un aviso que no dio". Se ponga como se ponga la máquina del fango de El País.
Sobre Ribera, dice Ignacio Camacho que "i los populares europeos hubieran apretado un poco más, nuestro paladín del progreso se envaina sin dudarlo hasta su programa climático. Podían fijarse en Puigdemont, experto en apretar tuercas y sacarle hasta una amnistía a cambio de unos pocos votos alquilados. Feijóo debería haberles enseñado que cuando Sánchez se marca un objetivo subasta los principios que no tiene a precio de saldo, y que una vicepresidencia de la Unión vale mucho más que el visto bueno a un comisario húngaro o italiano. La alerta 'facha' sólo está vigente en España; por ahí fuera no existen cordones sanitarios, ni imperativos del relato, ni fábricas de bulos, ni máquinas de fango… valenciano". Meloni y Orban ya son socios de Sánchez.
La Razón
"Los socios regatean in extremis nuevas cesiones ante la votación para el paquete fiscal". "Junts, ERC y Podemos compiten para desangrar a Moncloa. «Su arrogancia hará que acabemos mal»".
Marhuenda dice que Sánchez, tras pactar con Meloni y Orban, "no le haría ascos a pactar con Vox con tal de seguir en La Moncloa". "Me parto de risa con la coherencia ideológica y los principios de Sánchez. Lo que más me divierte es el ridículo del diario y la radio del millonario lobista José Miguel Contreras", en referencia a El País y la SER. Y que lo digas, Marhu. Hoy están fuera de si. "Lo que antes era malo ahora es bueno. Y sin ruborizarse, ya que los periodistas del diario pijo progre están para hacer lo que quiera el amigo del poder". Dan vergüenza y lástima.
En El Debate, Antonio Naranjo le saca los colores a Sánchez. "El salvaje asalto al poder de Sánchez se ha sustentado en la estrategia de blanquear sus nefandos pactos con golpistas, prófugos y terroristas en la necesidad de frenar, a cualquier precio, la amenaza fascista encarnada por PP y VOX. Y su proyección internacional ha encontrado en su pelea contra la «Internacional Ultraderechista» el principal, si no único, argumento". "No tiene escrúpulos en acordar lo que sea con Otegi aquí, con Orban allá y, si fuera necesario, con el mismísimo Jack el Destripador, un gran cirujano si la operación salva a este inmoral sin otro objetivo que su supervivencia".
Y Ussía ha tenido acceso a la bronca de Sánchez al Rey por no huir de Paiporta con él y mantener el tipo. "Las palabras que se se dedicaron no fueron pronunciadas en la estricta intimidad del despacho del Rey tratando un grave asunto de Estado. Como Sánchez ha sido convencido por su corte de cobistas y pelotas de que Alá se siente complacido cuando Sánchez le tutea, lógicamente tutea al Rey sin reparar si hay testigos de sus cambios de impresión. Y Sánchez no le perdona al Rey que éste mantuviera el tipo en Paiporta y no huyera como un Real conejo cuando él escapó de las iras de los afligidos como una temblorosa lagartija. Y en su primer encuentro, le afeó al Rey su falta de solidaridad. «No te perdono que no te hayas ido conmigo»; «eso no se le hace a un presidente del Gobierno»; «no os voy a autorizar que vayáis a Chiva»; «si vais a Chiva le ordenaré a Marlaska que no te lleve a la Guardia Civil para protegerte»".
"El Rey se hizo más grande en el barro y Sánchez hizo el ridículo. Sucede que su dominio de los medios de comunicación, los oficiales y los subvencionados, los textos firmados y sin firmar, ocultan la realidad a una ciudadanía que se traga una vaca y recién tragada, pide otra para seguir sufriendo. Pero el «no te lo voy a perdonar», ahora mismo, carece de importancia. Al Rey le importa un bledo que Sánchez le perdone, no le perdone, que corra, que no corra, que se lo lleven en volandas o amparado por su servicio de seguridad". Ya sabemos cómo pasará Sánchez a la Historia. Como una rata de alcantarilla.