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Pedro Sánchez es tratado por una dolencia cardiovascular desde hace meses en el Hospital Ramón y Cajal

Según desvela LD, "la dolencia cardiaca del presidente del Gobierno podría derivar en posibles eventos cardiovasculares como una trombosis o infarto".

EFE

Pedro Sánchez está siendo tratado por una dolencia cardiovascular desde hace meses en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.

En los últimos meses, se ha suscitado un gran debate en la opinión pública entorno al estado de salud del presidente del Gobierno. Su deterioro físico y su delgadez se ha acelerado en las últimas fechas y es visible en sus apariciones públicas con las facciones marcadas, ojeras y un rictus tenso. Algunos medios han publicado que Pedro Sánchez de 53 años estaría demacrado por sufrir un estrés crónico como consecuencia de la presión política y el desgaste provocado por el cargo. El pasado mes de julio, llamaban especialmente la atención las imágenes de sus manos con atrofia de partes blandas, que marcaba un prominente sistema venoso, cuando se vio en Sevilla con Gordana Silianovska-Davkova, presidenta de Macedonia del Norte, y Xiomara Castro, presidenta de Honduras.

Pedro Sánchez el 1 de julio en Sevilla con la preidenta de Honduras, Xiomara Castro.

Según desvelan en exclusiva Libertad Digital fuentes de toda solvencia, "Pedro Sánchez padece una dolencia cardiovascular de la que ha estado siendo tratado en secreto en los últimos meses en el Hospital Ramón y Cajal. Este centro sanitario es el hospital de referencia de Moncloa, el Congreso de los Diputados y el Senado, ya que existe un convenio firmado al respecto". Concretamente, la Secretaria General de la Presidencia del Gobierno y el Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid suscribían en junio de 2023 una adenda de modificación y prórroga al Convenio para la asistencia sanitaria al presidente del Gobierno y otros altos dignatarios, que fue firmado el 24 de agosto de 2018.

"La dolencia cardiaca del presidente del Gobierno podría derivar en posibles eventos cardiovasculares, como una trombosis o un infarto y por ello, se le somete a frecuentes revisiones en el Ramón y Cajal y en otros centros sanitarios privados por especialistas en su dolencia. Durante las revisiones, se le realizan pruebas diagnósticas para seguimiento de su evolución. Concretamente, un TAC helicoidal para control de sus arterias coronarias. Esta técnica avanzada de tomografía computarizada (TAC) utiliza rayos X para obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo. Uno de los médicos que mayor seguimiento ha hecho al presidente es el jefe del servicio de Cardiología del Ramón y Cajal, José Luis Zamorano", añaden.

El doctor Zamorano es considerado una eminencia a nivel europeo y ha dirigido el Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos, también en Madrid. Es miembro de honor de la Sociedad Americana de Ecocardiografía, distinción reservada a sólo 11 especialistas no estadounidenses en todo el mundo y ha sido presidente de la Asociación Europea de Ecocardiografía, así como presidente del Comité de Guías Clínicas de la Sociedad Europea de Cardiología. Este especialista ya lideraba desde 2013 la atención cardiológica de los pacientes en el Centro Médico Milenium Conde Duque, centro del Campus del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela.

Las mismas fuentes consultadas por LD afirman que "el tratamiento a Sánchez en el Hospital Ramón y Cajal se ha realizado con la mayor discreción y confidencialidad posible. De hecho, el presidente del Gobierno acudía a las revisiones en días de menos afluencia de público y a horas intempestivas para no ser visto, como un domingo a las 7 de la mañana. El presidente era recibido por tres médicos y entraba al hospital, que previamente era blindado, atravesando con su dispositivo de seguridad el muelle de la cocina hasta un ascensor de servicio para subir a la planta donde es tratado".

Un paciente "muy hipocondríaco"

Las mismas fuentes consultadas por este diario subrayan que "la dolencia cardiaca actual no ha sido el único problema médico al que ha tenido que hacer frente Pedro Sánchez en los últimos tiempos. No obstante, dichas lesiones no tuvieron repercusión clínica significativa".

"Sánchez es un paciente muy hipocondriaco y está obsesionado con su estado de salud desde que llegó a la Presidencia del Gobierno. Cuando se instaló en la Moncloa, su esposa Begoña Gómez exigió que el entonces jefe del Gabinete médico acompañase siempre a su marido a todos los actos y viajes", concluyen.

Libertad Digital se ha puesto en contacto con la Secretaría de Estado de Comunicación de Moncloa y no ha desmentido la información.

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