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Dos de los exconsejeros fugados dejarán su escaño

Mientras Puigdemont sigue siendo candidato, dos de sus compañeros de lista en Bruselas dimiten para blindar la mayoría separatista en el Parlament.

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Los exconsejeros cenando en Bruselas con Puigdemont | Cordon Press

Era cuestión de tiempo. Los diputados de Junts per Catalunya, Clara Ponsatí y Lluís Puig i Gordi, exconsejeros destituidos del gobierno de Puigdemont y que le acompañan en su huida en Bélgica, renunciarán mañana a primera hora a su escaño para blindar así la mayoría independentista en la cámara catalana de celebrarse el pleno de investidura el martes 30. Para ello, el expresidente Carles Puigdemont deberá pedir una autorización judicial al magistrado del Supremo, Pablo Llarena, para poder acudir de manera presencial. Algo que su partido ha confirmado este domingo que hará en las próximas horas.

Ha sido a través de su cuenta de Twitter donde el que fuera consejero de cultura, Lluís Puig, adelantaba la renuncia: "Siempre he dicho que sabíamos cómo sumar 68 en la sesión de investidura del Muy Honorable Presidente Carles Puigdemont. Mañana presento mi renuncia como diputado, consciente de que con Clara Ponsatí y Meritxell Serret hacemos un acto de dignidad por nuestro país". Aunque el exconsejero de cultura menciona también a la diputada de ERC, Meritxell Serret lo cierto es que en su partido aún no lo han confirmado.

Fuentes del grupo de Puigdemont aseguran a este diario que, tras esta renuncia, no hay intenciones ocultas ni una voluntad de los diputados electos de rechazar el proyecto separatista. Únicamente quieren conservar la mayoría en la cámara después de que el Tribunal Constitucional rechazara en su resolución la posibilidad del voto delegado también de los diputados fugados. Los escritos de renuncia entrarán en el registro del Parlamento de Cataluña este lunes por la mañana con el fin de tramitar las credenciales y las actas de los nuevos diputados de Junts que serán Sawla El Garbhi de la lista de Barcelona y Ferrán Roquer de la lista de Gerona.

A la espera de confirmar si Serret también sigue los pasos de los diputados de JxCat, tal y como se ha apresurado a adelantar el exconsejero de la lista de Puigdemont, quien parece que se aferrará hasta el final a su acta es el diputado de ERC y exconsejero de Salud, Toni Comín,al que su propio partido lleva meses presionando para que deje correr lista.

La CUP vuelve a ser clave

Después de que que esta misma semana haya renunciado también a su acta el exconsejero Joaquim Forn, las cuentas a los independentistas les saldrían si finalmente se confirma la renuncia de Meritxell Serret y la CUP mantiene su intención de votar a Puigdemont. De esta forma, tendrían garantizados los 68 diputados sin necesidad de que Comín también deje su acta. Pero el apoyo de los antisistema tiene trampa.

Están dispuestos a respaldar la investidura de Puigdemont pero solo la de Puigdemont. Es decir, si finalmente el grupo del expresidente decide designar a otro candidato, la CUP lo interpretará como una forma de ceder ante el Gobierno central y de respetar los términos de la resolución del TC. En ese caso, los radicales no garantizan su apoyo y, pese a que ahora su presencia se haya visto reducida a 4 diputados, de ellos depende revalidar o no la mayoría en la cámara.

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