Al hermano de Pedro Sánchez no se lo disputaba el mercado. No había orquestas internacionales llamando a su teléfono. No había grandes entidades musicales aporreando su puerta. No. Lo colocó el líder del PSOE a los once días de hacerse con el control de la Secretaria General del Partido Socialista y lo hizo a través de una plaza controlada por ese mismo partido: la Diputación de Badajoz.
El propio pliego de calificaciones aseguró que se le había contratado "sobre todo" por sus respuestas a la entrevista personal. Y en ese entrevista como persona sería complicado que no se supiera qué era el hermano del ahora presidente del Gobierno. Pues bien, pese a esa indicación, las notas del candidato David Sánchez Pérez-Castejón fueron todo un ejemplo de lluvia de sobresalientes: se le puso la máxima nota en doce de los trece conceptos evaluados. Sólo un punto no logró esa calificación y es que era un dato objetivo que él no cumplía de manera indisimulada.