
Alberto Núñez Feijóo ha respondido a Pedro Sánchez por acusar al PP de "jugar con las cartas marcadas" al actuar supuestamente en connivencia con los jueces para atacarle. El líder de la oposición le exige responsabilidad en sus palabras y advierte de que tales acusaciones son "gravísimas". "Hay que estar muy desesperado, y el presidente lo está, para hablar de la politización de la Justicia cuando ha nombrado Fiscal General del Estado a una ministra y a otro ministro miembro del TC", ha recordado.
En declaraciones a los medios, Feijóo ha "lamentado" el "via crucis" que le espera al presidente del Gobierno la próxima semana, después de que este jueves declare ante la Justicia su exnúmero dos, José Luis Ábalos. El miércoles que viene está también llamada a declarar su mujer, Begoña Gómez, y en próximos días su hermano, David Sánchez. "Todavía no sabemos por qué Sánchez cesó a Ábalos, qué información tenía, todo parecer indicar que sabía muchas cosas y las tapó todas", ha dicho el líder del PP, haciendo hincapié en que "Ábalos, Koldo o Aldama no son del PP".
"Si hay alguien que está jugando con las cartas marcadas es la Fiscalía General del Estado, que utiliza una información judicial para hacer oposición a mi partido", ha recordado en referencia a García Ortiz, imputado por posible revelación de datos personales en la causa contra la pareja de Isabel Díaz Ayuso. "No vale todo, no vale destruir la separación de poderes y la democracia española y que el máximo responsable de ese a ataque a la democracia sea el presidente", ha recalcado.
Sánchez acusó ayer a Feijóo, durante la tradicional copa de Navidad con periodistas, de injerencia política en la Justicia, en una idea que viene lanzando desde hace tiempo para abonar la idea de que en España existe lawfare, e intentar justificar así la corrupción que le rodea, y le señala directamente. Según el presidente, todo es una campaña de acoso por parte de la derecha, argumento calcado al que siempre han empleado sus socios independentistas por el golpe de Estado del 1-0.
Feijóo ha recordado que un Gobierno del PP fue expulsado con una moción de censura que siguió a una condena judicial, como prueba de hasta qué punto su partido no tiene capacidad de influir en la Justicia y ha sufrido también las consecuencias de la corrupción. Una moción que, ahora, el partido sigue sin descartar contra Pedro Sánchez, aunque es consciente de que no dan los números, dada la negativa de Junts y el PNV a apoyarla.