
El Partido Popular arranca el año 2025 volcado en su doble estrategia de confrontar al Gobierno por la corrupción y la debilidad parlamentaria, al tiempo que pretende presentarse como una oposición útil con propuestas propias. Después de presentar su Ley de Conciliación, con resultado bastante desigual dadas las críticas internas que ha cosechado, los primeros meses del próximo año registrará en el Congreso la Ley de Vivienda.
De corte más liberal que la anterior propuesta, la nueva norma apuesta por reducir burocracia, proteger al propietario frente a okupas e inquiokupas, liberalizar suelo público y aumentar la oferta para que, dada la alta demanda, acaben bajando los precios, tanto en la compra-venta como en el alquiler. Una política antagónica a la del Gobierno, que ha apostado hasta ahora por intervenir el mercado creando con ello una burbuja casi imposible de explotar dada la falta de inmuebles disponibles.
Alberto Núñez Feijóo tenía intenciones de presentar su propuesta el pasado mes de octubre, pero la DANA y la cascada de casos de corrupción del Ejecutivo dejaron la norma en suspenso, dado que iba a quedar completamente eclipsada por los asuntos que han marcado la actualidad en este 2024. El líder de la oposición pretende rescatarla ahora con el inicio del nuevo año, según ha confirmado en una entrevista en La Voz de Galicia, donde ha dicho que la agenda de corrupción no frenará la iniciativa de la oposición.
La responsable de coordinar este área es la vicesecretaria Paloma Martín, que llegó a presentar en la sede del PP de la calle Génova algunas de las medidas que incluirá la ley, y que ha sido trabajada con especialistas en el sector, tanto del sector inmobiliario, como jóvenes, principales perjudicados a la hora de querer emanciparse, tanto por los altos precios como por los bajos salarios.
Atraer voto joven desencantado con PSOE y Sumar
Esto explica también la apuesta de Feijóo por reducir la fiscalidad de los menores de 35 años para acceder a una vivienda. Se trata de un sector de la población que, además, confía mayoritariamente en partidos nuevos en lugar de los tradicionales pertenecientes al bipartidismo. El PP tiene especial dificultad a la hora de penetrar en este segmento de la población, por lo que busca atraerles con propuestas que puedan tomar la delantera al Ejecutivo en un asunto transversal del que ha pretendido hacer bandera la izquierda, sin éxito.
De hecho, desde que Gobierna Pedro Sánchez el mercado ha sufrido un deterioro nunca antes visto, especialmente dada la falta de viviendas. Se construye poco, los materiales han visto incrementado su precio y las trabas burocráticas son cada vez mayores, con leyes que no dinamizan nada el mercado, lo que dispara los precios. Algo a lo que el PP quiere poner coto apostando por propuestas más liberales que contrarresten las puestas en marcha en ciudades como Barcelona, con notables fracasos.
El partido no ha concretado qué fecha tienen previsto para registrar su nueva ley en el Congreso, más allá de que se hará en el primer trimestre de 2025. Dada la intensa agenda judicial del entorno de Sánchez, a la que se suma la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, hoy en día estancada, en el PP admiten que es difícil encajarlo pero no van a renunciar a ello. Aunque Feijóo ha vuelto a apelar a la concentración del voto de la derecha, tras apostar por un giro social para atraer a la izquierda, el objetivo no es sólo expandir la base electoral, sino contrarrestar la idea del Gobierno de que la oposición no tiene propuestas y sólo va al choque político.