"Me siento igual que todos los militantes de mi partido que son hombres y mujeres honestos, que nos dejamos la piel por intentar que avance el proyecto progresista", ha afirmado Montero, defendiendo así la integridad de las bases del PSOE pese a la creciente presión política.
Las declaraciones llegan en un momento en el que se multiplica el malestar interno y externo por los escándalos de corrupción que afectan al Ejecutivo.

