Colabora

El Gobierno valora el "gesto" de Podemos por actuar como emisario ante Junts en la negociación sobre inmigración

El Gobierno trata de apaciguar a sus socios más díscolos de la legislatura bajo el paraguas del cumplimiento de los acuerdos de investidura.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez junto al ministro de Justicia, Félix Bolaños. EFE/ Borja Sánchez-Trillo | EFE

El Gobierno ha tomado la delantera al intentar cumplir varios compromisos de forma simultánea. En primer lugar, busca contentar a Podemos para recuperar su confianza y asegurarse sus cuatro votos en el Congreso de los Diputados en cuestiones clave, como unos futuros Presupuestos Generales del Estado o la cesión de la competencia en inmigración a Cataluña, siendo una exigencia del fugado Carles Puigdemont. Pese a haber sido calificada previamente como "xenófoba" y "racista", los morados se abren ahora a negociar este traspaso. Según fuentes del Ejecutivo, las negociaciones con Junts están rotas, motivo por el cual se ha utilizado a Podemos como interlocutor público dándoles la oportunidad de rentabilizar políticamente el anuncio de la regularización de medio millón de inmigrantes.

El Ejecutivo ha valorado de forma positiva "el gesto" de los morados al abrirse a apoyar la cesión de las competencias en inmigración a Cataluña, tal y como exige Junts. Podemos "siempre ha estado dispuesto a negociar un texto modificado para que no contenga ningún elemento racista", aunque considera que "antes de hablar de competencias era necesario garantizar derechos" mediante esta regularización, según deslizó la eurodiputada Irene Montero en la Ser. Ese ha sido el precio político que han tenido que asumir los morados para asegurar la regularización masiva de cerca de medio millón de inmigrantes, una medida que el Gobierno utiliza para contentar a sus socios más críticos de la investidura en un momento de especial debilidad, marcado por las críticas a la gestión de la tragedia de Adamuz, el papel de Óscar Puente y la deficiente situación de los ferrocarriles en toda España.

La ministra portavoz, Elma Saiz, defendió este martes en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el Ejecutivo busca "espacios de confianza y de diálogo" para alcanzar acuerdos políticos entre las formaciones que invistieron a Pedro Sánchez en esta legislatura. "Son cuestiones diferentes y, cuando se alcanzan los acuerdos, se explican con total transparencia", apuntó la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Con esta estrategia, el Gobierno trata de apaciguar a sus socios más díscolos de la legislatura bajo el paraguas del cumplimiento de los acuerdos de investidura. Entre otras razones, Junts, con el aval unánime de su dirección, decidió romper relaciones con el Ejecutivo a finales de octubre por la falta de ejecución de la amnistía en los juzgados, el bloqueo de las lenguas oficiales en la Unión Europea y la ausencia de avances en este traspaso de competencias.

Con el acuerdo alcanzado con Podemos, el Gobierno da un paso más para garantizar su continuidad al frente del Ejecutivo. Fuentes del Gobierno señalan que este acuerdo supone un paso muy positivo y refuerza el clima necesario para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario