Colabora

Vox no se libra de Alvise y podría condicionar su entrada en los gobiernos con el PP

Los de Abascal decidieron romper con el PP después de que SALF sumara tres eurodiputados en Bruselas.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, durante un acto del partido en Ávila para presentar a su candidato en Castilla y León, Carlos Pollán. | EFE

En un primer momento podría parecer que la derecha respiró aliviada porque SALF no logró representación en las elecciones de Aragón, pero las direcciones de PP y Vox analizan al detalle qué ha ocurrido para que haya estado a punto de lograrlo. La candidatura de Alvise sumó más de 14.000 votos, llegando en Zaragoza al 2,9% de los votos, lo que significa que se quedó a sólo una décima y menos de 400 papeletas de sumar el escaño.

SALF prepara ya ha presentado candidatura también para Castilla y León, donde se han integrado los críticos con Vox agrupados en la plataforma Avanza en Libertad. Entre ellos, el exprocurador por Salamanca, Javier Teira, expulsado de Vox hace un año. La crisis vivida por el partido en esta región culminó con la salida de su líder, Juan García-Gallardo, muy crítico ahora con Vox.

El fenómeno de Alvise, extrapolado a nivel nacional, podría dificultar la suma de la derecha si, a diferencia de lo que pronostican las encuestas, es más ajustada de lo que parece. El 23-J les faltaron 4 diputados para gobernar, alguno de ellos por apenas unos cientos de votos, por lo que Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal tienen muy presente cualquier tipo de fuga de votos, especialmente cuando esa bolsa surge sin tener siquiera estructura ni presencia en medios.

Alvise es un problema, sobre todo, para Vox, ya que compiten por el electorado más antisistema que reniega del bipartidismo y cuya principal motivación es el rechazo a Pedro Sánchez. "El voto del cabreo", como lo define el PP, más acusado, si cabe, en SALF que en Vox. La formación de Abascal tomó nota de su alcance en las elecciones europeas de 2023, cuando logró sumar hasta 3 eurodiputados, la mitad que los 6 de Vox.

También Feijóo se preguntó ante los suyos cómo alguien "con apenas un móvil" pudo lograr ese resultado, y ahora analizan que los votos de Aragón se cosecharon, en parte, porque el electorado no percibió peligro en que el PP perdiera el gobierno. Si la jugada se repite a nivel nacional, y no se traduce siquiera en escaños, el riesgo es mayor.

¿Entrada en los gobiernos sí o no?

Poco después de las europeas, Vox anunció su ruptura con el PP en los gobiernos autonómicos, esgrimiendo como argumento que no querían oponerse al reparto de menas, lo que da cuenta de hasta qué punto les preocupó la competencia por su flanco derecho. La amenaza de Alvise, que pensaban neutralizada tras protagonizar varios escándalos, puede condicionar de nuevo su entrada en los gobiernos de Extremadura, Aragón o Castilla y León.

Este lunes, después de que el portavoz de Vox, José María Fúster, mostrase su voluntad de entrar en los gobiernos, Santiago Abascal añadía un matiz durante el acto de presentación de candidatos en Castilla y León, que celebró en Ávila: "Nosotros llegaremos a acuerdos, ya veremos cuál es la fórmula, si de investidura, si formar parte de los gobiernos, en función de nuestra representación, pero, sobre todo, si tenemos la convicción y seguridad de que va a haber un cambio de rumbo político".

La preocupación de Vox llevó este martes a la portavoz parlamentaria, Pepa Millán, a esquivar hasta en dos ocasiones una pregunta sobre Alvise, al que evitó nombrar. "A nosotros lo que nos preocupa de Aragón es que se frustre la alternativa", dijo, a lo que añadió después, al ser preguntada por si exigirán entrar en los gobiernos que "si el PP se resiste al cambio y la única manera que tenemos de asegurarlo es entrar (en los gobiernos), pues habrá que entrar", sin plantearlo como exigencia.

Las negociaciones en Extremadura, de momento, evidencian la voluntad de Vox de disponer de consejerías y capacidad de gestión a través de los presupuestos. Sin embargo, el PP interpreta que sus peticiones son excesivas, lo que podría también detonar que adoptan una postura de máximos para forzar una ruptura y culpar a María Guardiola de la falta de acuerdo.

En Aragón, la relación con Jorge Azcón es mejor y podría facilitar el acuerdo, pero el ciclo electoral distorsiona de nuevo los contactos. Hasta que se celebren las elecciones de Castilla y León, es difícil que ambos sellen un pacto que podría influir en la decisión de los electores.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario