
El próximo 21 de febrero los integrantes de la coalición Sumar – Izquierda Unida, Comuns, Más Madrid y el propio Movimiento Sumar – han convocado un acto en Madrid que pretenden presentar como una reinvención de esa alianza, pese a que son exactamente los mismos integrantes que la conforman ahora.

Este jueves se han desvelado el lema y el cartel que tendrá el acto: "Un paso al frente", con el que las cuatro organizaciones participantes quieren "dejar clara" su "voluntad de plantar cara, de que por nosotros y nosotras no será". El comunicado hecho público muestra también el carácter escasamente democrático de los integrantes del pacto, que aseguran no solo que "no le abriremos las puertas a la extrema derecha", sino que presumen de que "no permitiremos que Abascal se siente en el Consejo de Ministros", como si esa fuese una decisión que dependiese de ellos y no del voto de los ciudadanos.
En el comunicado insisten en que el acto es solo la presentación y continuación del "trabajo que llevamos haciendo desde hace meses para tejer un espacio más democrático y, por tanto, más sólido", lo que hace preguntarse si hasta este momento ese espacio no era lo bastante democrático.
Además, habla de "compartir" un "camino" y también de "empezar a construirlo juntas y juntos", un camino y una tarea que "no depende solo de las fuerzas que organizamos el acto", por lo que aseguran que han invitado a asistir "a todas las fuerzas políticas de la izquierda plurinacional y transformadora del Estado".
Por el momento no parece que esta convocatoria a otros partidos haya tenido mucho éxito, ya que el mismo comunicado se preocupa de explicar que la invitación "es una mano tendida para el diálogo y la cooperación, respetando los tiempos y necesidades de cada organización. Una manera de empezar a tender puentes, con la esperanza de que nos lleven lo más lejos posible, pero desde el respeto a los ritmos, las diferencias y las necesidades de cada una", insisten.
Finalmente, también señalan que "continuar los avances de la última década y frenar a las fuerzas reaccionarias es una cosa que no podemos hacer solo los partidos" y por eso invitarán también al susodicho acto a "referentes de la cultura, sindicatos, movimientos sociales", es decir, a las legiones de abajofirmantes habituales, porque "el futuro de nuestro país lo debemos construir también con la sociedad civil organizada".
Lo que no se encuentra entre toda la palabrería y los eslóganes manidos es alguna referencia sobre los aspectos prácticos del nuevo engendro político que se está tratando de cocinar: quién será el o la líder –o al menos el cartel electoral– y, por tanto, qué futuro tendrá la actual lideresa, Yolanda Díaz; cuál será el nombre del nuevo grupo, si es que cambia; o qué cuota de posicionamiento en las listas quiere reservarse cada participante.

