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Qué raro!!! Nadie habla de lo que ha publicado el semanario alemán Der Spiegel sobre don Juan Carlos I , el rey campechano++

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Qué raro!!! Nadie habla de lo que ha publicado el semanario alemán Der Spiegel sobre don Juan Carlos I , el rey campechano++
Enviado por Sylvia78 el día 6 de Febrero de 2012 a las 14:56
parece que el simpàtico holgazán confesó su simpatía por los sediciosos del 23_F,
El embajador alemán dice en el informe que Juan Carlos le dijo que los sediciosos solo querían ‘aquello que todos queremos’, y que concretó en 'la reinstauración de la disciplina, el orden, la seguridad i la tranquilidad'. I atribuía toda la responsabilidad del conato de golpe de estado al presidente del gobierno español, Adolfo Suárez.
El rey va confesó, según el embajador alemán, que miraría de influir en el gobierno y los tribunales para evitar un castigo severo a los sediciosos, y que el 23-F se tenía que olvidar lo antes posible.

Qué majete!!!
Pues sí... Y no sólo eso, si no que también nos olvidamos de ++
Enviado por percebep el día 6 de Febrero de 2012 a las 15:08
que tanto miembros de Alianza Popular y Psoe se reunieron con Armada en un intento de reeditar el Régimen PrimoRiverense, pero finalmente optaron por hacer los acuerdos bajo mesa y seguir con la apariencia de democracia.
Ni el Rey, ni los políticos , salvo algún tonto útil como Tejero ( cuya única misión fue desviar la atención de donde se estaba llevando a cabo el golpe real ) , fueron condenados a muerte por ello. En 1981 todavía existía la pena de muerte en caso de guerra, y un Gope de Estado lo es.
Pero en España no encanta pasar página, que las cosas no se investiguen, y que las soluciones surjan por "consenso y acuerdo".


"Vamos a ver si es verdad de Jaimito mató a su mujer"
"no, hombre, vamos a ver si llegamos a un consenso con independencia de la verdad"

No veo nada de raro en que no se publique nada de eso, por que el tema no es si es verdad o mentira, el tema es que los españoles de mierda no tenemos derecho a saber , o a que se esclarezcan los hechos de determinados acontecimientos, y si hay "consenso y paz", la realidad no importa.

Eso , todo hay que decirlo, es doctrina que que ha calado en la inmensa mayoría del pueblo español de todas las tendencias y como decía Agustín Clarete de su hijo Damián:

"Mi chaval de diez años se viste con tutú verde de bailarina, se mete una llave inglesa por la retaguardia y se da de cabezazos con el picaporte, pero ¡habrá que quererlo igual!"

Pues eso , que a los españoles les importa una mierda, eso y mil otras cosas, pero habrá que quererlos igual o como decía Gila, " si no sabéis aguantar una broma ( un cartucho de dinamita en el patalon de un forastero que hacía la siesta) , te vas del pueblo"

Un saludo
Supongo que todos los reyes, en algún momento, pensaron ser más de lo que eran y, como ahora, en las dificultades, disculpar el engreimiento anterior en su simple condición humana:
Enviado por Hein el día 6 de Febrero de 2012 a las 16:53

Pocos lo habrá hecho con la elocuencia de
Shakespeare; y aún menos con la voz de Burton:

http://www.youtube.com/watch?v=W79o9ff-
HSY&feature=related

"Hablemos de tumbas, gusanos y epitafios;
hagamos del polvo papel y, con ojos lluviosos,
escribamos penas en el pecho de la tierra,
escojamos verdugos y hablemos de testamentos.
Aunque quizá no , pues ¿qué legar podemos
excepto el cuerpo abatido a la tierra?
Nuestras campos, nuestras vidas, todas son de B.
pues nada podemos llamar nuestro sino la muerte
y esta figurita de la yerma tierra
que sirve de enlucido y cubre nuestros huesos.
¡Por el amor de de Dios! Sentémonos en el suelo
y contemos tristes cuentos sobre la muerte de los
reyes.
Cómo fueron unos derrocados; muertos otros en
guerra;
algunos asaltados por los espectros de quienes
depusieron;
envenenados por sus viudas, unos; otros, muertos
en sueños;
todos asesinados; pues en el hueco de la corona
que ciñe las sienes de un monarca,
la muerte tiene corte y el anticristo asiento,
con burla de su estado y mofa de su pompa,
dejándole un aliento, una escenita propia
en que regir , ser temido y muerto con la vista,
infundiéndole vano engreimiento,
como si esta carne que amuralla nuestra vida
fuera metal invencible, y así, burlada
viniera a ser al fin y, con una agujita,
fuera taladrado el muro del castillo y... ¡adios, rey!.
Cubríos y no os burléis de la carne y de la sangre
con solemnes reverencias; desechad todo respeto,
tradición, formalidad y ceremonia,
pues habéis confundido todo este tiempo mi
persona.
Vivo de pan, como vosotros; siento deseos;
pruebo el dolor; quiero amigos; así sujeto,
¿cómo podéis decir que soy un rey?."