En su abyección, Sánchez combinara la contemplación de la destrucción de España en Cataluña con el aniquilamiento de las finanzas y la autonomía de Andalucía
La izquierda, en la lucha por el voto obrero, ni está ni se la espera. Está en el circo de las múltiples pistas identitarias. Pero, claro, los payasos son los otros.
Eliminar el Impuesto de Sucesiones ni va contra la autonomía financiera de las CCAA, ni es una medida a favor de los ricos, ni va en contra de la recaudación.
Pero un partido inserto en un partido español -ah, la maldita E de PSOE- no puede borrar lo español de Cataluña sin borrarlo del conjunto de España. Y ahí tropiezan.
Pedro 'Ahora España' Sánchez, en manos del nacionalista catalán Miquel Iceta, que, como el condenado golpista Oriol Junqueras, piensa que Cataluña es una nación. En estas manos estamos.