Después de 17 días de búsqueda y rescate de sólo doce cuerpos de los 118 tripulantes que perecieron en el naufragio, la Armada rusa ha anunciado el fin de los trabajos en el “Kursk” hundido a 108 metros de profundidad.
La plataforma noruega "Regalia", base de las operaciones y con la que finalizó el contrato el martes pasado, ha emprendido la vuelta hacia el puerto de Bergen, en Noruega. La Flota rusa ha informado que antes de partir los buzos rusos y noruegos mantuvieron un minuto de silencio en honor de las víctimas del Kursk, así como que en el lugar de los hechos permanecen de guardia el acorazado ruso "Pedro el Grande" y la nave hidrográfica 'Horizonte'.
La decisión de poner fin a la operación de rescate se tomó por medidas de seguridad. Según el portavoz de la flota, Vladimir Navrotski, los submarinistas apenas avanzaron un metro por el compartimento número 4, al que se consiguió penetrar el domingo y donde se supone se encontraban 12 marineros. Además, según Navrotski, no es conveniente hacer mas agujeros en el casco del submarino porque ello "pondría en peligro" la operación de reflote del submarino prevista para el próximo verano.
La operación de rescate de los marineros se ha llevado a cabo para cumplir con la promesa que en su día el presidente Putin hizo a los familiares. La operación se inició el 21 de octubre después de un periodo de entrenamiento de los submarinistas rusos en Noruega, y se ha realizado con una gran polémica de fondo sobre si era necesario o no gastar tanto dinero -la suma del contrato con la empresa noruega Hulliburton no se ha desvelado, pero se sabe que es millonaria- y arriesgar la vida de los buzos.
Las previsiones eran rescatar entre un 20 y un 30 por ciento de los cuerpos, si bien finalmente el resultado se ha situado en poco más del 10 por ciento. El punto álgido de la operación tuvo lugar el 26 de octubre cuando en uno de los 4 primeros cuerpos evacuados se encontró una nota de la cual, según los fragmentos que se hicieron públicos, se deducía que, contrariamente a lo que informaron en su día las asutoridades rusas, no toda la tripulacion murió a los pocos minutos, sino que al menos 23 tripulantes sobrevivieron a la explosión e incluso se mantuvieron vivos durante un mínimo de tres horas después del accidente.
La nota escrita por el capitan de la sala de turbinas, Dimitri Kolesnikov, que además de un mensaje a la familia y a su esposa contenía un informe a la comandancia rusa, ha sido clasificada de secreta por la marina, que la ha entregado a la comisión que investiga las causas del accidente.
Según el semanario ruso Novaya Gazeta del pasado jueves, en la nota Kolesnikov escribía "nos han matado", en referencia a que el Kursk fue blanco de un misil tipo Vodopad, lanzado por el acorazado "Pedro el Grande" con el que realizaba las maniobras.
Según este diario, que cita un oficial anónimo que participaba en las maniobras, desde el acorazado se lanzaron tres torpedos, los dos primeros fueron bien, pero después del tercero en el agua quedaron señales parecidas a las de "un hongo nuclear". Después se supo que se había perdido el contacto con el "Kursk". Esta version fue calificada de "mentira total" por el portavoz de la flota Igor Dygalo.
Acabada la operación de rescate, pasa a primer plano el origen y causas del accidente. Este miércoles se reunirá en San Petersburgo la comisión estatal que investiga las causas y se espera que haya una version oficial sobre éstas.
La flota rusa, concretamente el jefe de la Armada Vladimir Kuroyedov, insiste en que el "Kursk'"se hundió después de chocar contra un submarino extranjero. Kuroyedov dijo estar seguro en un 80 por ciento.
El domingo pasado un representante anónimo de la Flota declaró a Interfax que la comandancia de marina "insistirá ya no en la versión, sino en la posición segun la cual el 'Kursk' chocó contra una nave extranjera", por lo que, según esta fuente, "el problema es determinar en un cien por cien a cuál de los paises de la OTAN pertenecia el submarino".
Las maniobras de la marina rusa eran observadas por los submarinos norteamericanos "Menphis" y "Toledo" y el británico "Splendid". En declaraciones a la televisión rusa NTV, el capitán noruego Gunar Vetliord reconoció que pocos días despues del accidente llegó al puerto noruego de Haakonsvern el submarino "Menphis", pero éste no tenia huellas de ningun accidente.
Las mismas fuentes declararon que la foto aparecida en el semanario ruso Versia, donde se mostraba una imagen de satélite de un submarino norteamericano atracado en este puerto y con daños en la proa era muy anterior a los hechos, entre 6 u 8 años antes. Según Vetliord, la nave de la fotografía se hundió en 1994.
Mientras tanto, fuentes militares noruegas y de la organización ecologista Bellona han descartado que el "Kursk" chocara con ninguna nave extranjera. En declaraciones a la agencia Interfax, Igor Kudrik, miembro de Bellona y del club de oficiales navales de San Petersburgo, calificó de absurdas las informaciones según las cuales Clinton y Putin habrían acordado no revelar el choque hasta después de las elecciones norteamericanas.

RESCATADOS SÓLO 12 CUERPOS
Finalizan los trabajos de rescate en el "Kursk" pese a que aún quedan 106 cadáveres en el sumergible
La plataforma noruega "Regalia", base de la operación de rescate de cadáveres en el submarino nuclear ruso "Kursk" hundido en el mar de Barents, ha iniciado su vuelta a casa, según ha informado la cadena de televisión independiente, NTV. De esta manera, según fuentes oficiales, los trabajos de rescate han concluido.
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