Cuando las aguas se emplean con fines terapéuticos porque están enriquecidas en determinados elementos beneficiosos para la salud son las aguas medicinales. Estas aguas naturales suelen ser elegidas por muchas personas y turistas que quieren hacer determinados tratamientos médicos y eliminar el estrés de todo un año de trabajo en las esperadas vacaciones estivales.
Entre estas aguas encontramos las aguas termales. Dentro este tipo de aguas tenemos las hipotermales que tienen una temperatura de 20 a 30 grados Celsius, las mesotermales que tienen un poco más de temperatura y las que tienen más de 40 grados que se denominan hipertermales. En estas últimas tenemos la conocida agua de Panticosa que suele convertirse en una estación veraniega de elección en estos meses de descanso. Estas aguas se utilizan como sedantes y además como buenos diuréticos. En los pacientes que tienen alteraciones respiratorias, digestivas y urinarias los especialistas en hidroterapia suelen recomendar este tipo de aguas. Asimismo, los que padecen de artritis y de afecciones de la piel como la soriasis, entre otras, suelen aplicarse estas aguas termales.
Otro tipo de aguas medicinales son las aguas frías que provocan una contracción de arterias y venas. Por este motivo son utilizadas como analgésicas para disminuir dolores de cabeza y las contracciones involuntarias de los músculos en las personas que padecen de estos espasmos.
Algunas aguas medicinales contienen ciertos sedimentos que se encuentran posados en el fondo del agua. Estos sedimentos que suelen ser los conocidos fangos o lodos, los denominados limos y las turbas. En el caso de los fangos su uso está muy extendido aunque el uso terapéutico de los otros sedimentos es muy utilizado desde el punto de vista médico. De forma general se utilizan en una aplicación externa para mejorar la calidad de la piel y tratar algunas enfermedades. Algunos expertos sostienen que, por ejemplo, los fangos tienen importantes acciones antirreumáticas lo que ayuda a aliviar a estos enfermos de los dolores y molestias que les provoca esta enfermedad. Además, la literatura especializada describe que estos lodos se utilizan para limpiar la piel, mejorar su calidad y rejuvenecerla. Asimismo, se utilizan para dar masajes y tras dejarlas un tiempo aplicadas sobre la piel se pueden comenzar a observar sus efectos.
De esta forma, las aguas medicinales son una buena elección si quiere pasar unas vacaciones, nunca mejor dicho, sanas. Así, puede combinar ocio, salud y descanso en unas vacaciones entre aguas medicinales.
