El ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda, confía en que la propuesta hacendaria saldrá aprobada del Congreso “más o menos intacta”, puesto que se harán "ciertas concesiones y regalos, sin libros, con impuesto verde para el Partido Verde, con colegiaturas matizadas para que las mamás de la clase media alta no lloren tanto por sus niños".
Ante el cuerpo consular en México, el intelectual de izquierdas, ha dicho que "sé que mis amigos, intelectuales y académicos están absolutamente indignados porque creen que los millones y millones y millones de mexicanos que compran libros todos los días ya no los van a poder comprar". No obstante, aseguró estar en favor de la aplicación del IVA en libros, así como en las colegiaturas de la escuelas privadas, que consideró "un lujo, un artículo suntuario. Si alguien quiere mandar a sus hijos a escuelas particulares, le tiene que costar y punto".
Castañeda dio por hecho que, de aprobarse la reforma, fluirá la inversión extranjera, bajará el costo del dinero y a principios de 2002 empezaría a darse el crecimiento que ofreció el presidente Vicente Fox durante su campaña.De no aprobarse la reforma hacendaria, sostuvo, siempre hay alternativas para hacerse de recursos necesarios y "financiar todos los programas sociales que el Presidente y el país necesitan; pero creo que la vía preferible es a través de la reforma fiscal".
