L. D. / EFE.-
Escenas de pánico y un sentimiento de impotencia han vivido los habitantes de la capital de Colombia tras la explosión de dos bombas que causaron cuatro muertos, 23 heridos y destrozos en edificios de una zona céntrica de la ciudad. El lugar donde ocurrieron las explosiones cuenta todos los días y a la hora del atentado con un gran dispositivo de seguridad del Ejército, con un soldado cada 40 metros en las vías escenario de la tragedia de este viernes, pues es la ruta que usan los generales que van hacia sus oficinas.
Las explosiones se registraron a unos 700 metros del estadio de fútbol "El Campín", donde el 29 de julio próximo está prevista la final de la Copa América, que se jugará en ese mes en Colombia en siete sedes. Uno de los muertos era funcionario del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, ha informado el Fiscal General, Alfonso Gómez Méndez, y las demás víctimas mortales eran ciudadanos que pasaban por el lugar.
El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Jorge Enrique Linares, ha revelado que fueron cuatro encapuchados los que colocaron las cargas explosivas debajo de un puente peatonal, según informaron vecinos a las autoridades. Las bombas fueron dejadas en bolsas de basura por los terroristas bajo un puente peatonal junto al que hay una parada de autobuses y cerca de la avenida Ciudad de Quito, una de las más importantes de la capital colombiana.
El informativo de televisión RCN , que llegó al lugar tras la primera explosión, captó las dramáticas imágenes y la situación de pánico entre la gente por la segunda explosión, ocurrida diez minutos después. El periodista del informativo de televisión CityTV Carlos Lajud fue uno de los heridos en la segunda explosión. Según fuentes policiales y de la alcaldía, uno de los muertos puede ser un terrorista que manipulaba una de las cargas, aunque otros informes señalan que se trata de un indigente que buscaba comida en una de las bolsas en las que estaban los explosivos.
Las bombas fueron colocadas por los terroristas en la calle 53 frente a las instalaciones de la Universidad Nacional, los institutos estatales Geográfico Agustín Codazzi y Geofísico y Minero y cerca de un colegio y una guardería infantil.
Las explosiones se registraron a unos 700 metros del estadio de fútbol "El Campín", donde el 29 de julio próximo está prevista la final de la Copa América, que se jugará en ese mes en Colombia en siete sedes. Uno de los muertos era funcionario del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía, ha informado el Fiscal General, Alfonso Gómez Méndez, y las demás víctimas mortales eran ciudadanos que pasaban por el lugar.
El comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Jorge Enrique Linares, ha revelado que fueron cuatro encapuchados los que colocaron las cargas explosivas debajo de un puente peatonal, según informaron vecinos a las autoridades. Las bombas fueron dejadas en bolsas de basura por los terroristas bajo un puente peatonal junto al que hay una parada de autobuses y cerca de la avenida Ciudad de Quito, una de las más importantes de la capital colombiana.
El informativo de televisión RCN , que llegó al lugar tras la primera explosión, captó las dramáticas imágenes y la situación de pánico entre la gente por la segunda explosión, ocurrida diez minutos después. El periodista del informativo de televisión CityTV Carlos Lajud fue uno de los heridos en la segunda explosión. Según fuentes policiales y de la alcaldía, uno de los muertos puede ser un terrorista que manipulaba una de las cargas, aunque otros informes señalan que se trata de un indigente que buscaba comida en una de las bolsas en las que estaban los explosivos.
Las bombas fueron colocadas por los terroristas en la calle 53 frente a las instalaciones de la Universidad Nacional, los institutos estatales Geográfico Agustín Codazzi y Geofísico y Minero y cerca de un colegio y una guardería infantil.
