L. D. / EFE.-
El proyecto de ley de ratificación del tratado fue adoptado con el apoyo de los diputados del Partido Socialista del primer ministro, Lionel Jospin, y del neogaullista (RPR) del presidente, Jacques Chirac.
El criticado tratado, negociado a duras penas en la cumbre europea de Niza en diciembre pasado durante la presidencia francesa de la UE, prevé una serie de reformas de las instituciones de la Unión Europea de cara a su futura ampliación a 27 miembros. Tras el "no" irlandés al tratado, Francia afirmó que mantenía su procedimiento de ratificación, en un rechazo a las peticiones de críticos que pedían o bien el aplazamiento del proceso o la organización de un referéndum nacional sobre el tratado.
La continuación de los procedimientos de ratificación en los Estados de la Unión Europea es "esencial para tranquilizar a los países candidatos sobre nuestra determinación a realizar la ampliación en los plazos anunciados", recalcó Chirac ayer, y afirmó que el objetivo sigue siendo la entrada en vigor del texto antes de finales de 2002.
Los ministros de Exteriores de la UE, reunidos este lunes en Luxemburgo, descartaron la renegociación del tratado y expresaron su disposición a ayudar "en la medida de lo posible" al Gobierno de Irlanda a buscar una solución, "teniendo en cuenta las preocupaciones reflejadas" en el referéndum.
El criticado tratado, negociado a duras penas en la cumbre europea de Niza en diciembre pasado durante la presidencia francesa de la UE, prevé una serie de reformas de las instituciones de la Unión Europea de cara a su futura ampliación a 27 miembros. Tras el "no" irlandés al tratado, Francia afirmó que mantenía su procedimiento de ratificación, en un rechazo a las peticiones de críticos que pedían o bien el aplazamiento del proceso o la organización de un referéndum nacional sobre el tratado.
La continuación de los procedimientos de ratificación en los Estados de la Unión Europea es "esencial para tranquilizar a los países candidatos sobre nuestra determinación a realizar la ampliación en los plazos anunciados", recalcó Chirac ayer, y afirmó que el objetivo sigue siendo la entrada en vigor del texto antes de finales de 2002.
Los ministros de Exteriores de la UE, reunidos este lunes en Luxemburgo, descartaron la renegociación del tratado y expresaron su disposición a ayudar "en la medida de lo posible" al Gobierno de Irlanda a buscar una solución, "teniendo en cuenta las preocupaciones reflejadas" en el referéndum.
