L. D. / EFE.-
La Federación de Sindicatos de Estudiantes de Birmania (ABFSU) y la Unión Nacional Karen (UNK) indicaron en sendos comunicados que el cumplimiento de esos requisitos es imprescindible para alcanzar una auténtica reconciliación nacional. La propuesta surge cuando el régimen militar ha liberado desde junio a 30 presos políticos, los últimos siete, este viernes.
La UNK, la mayor guerrilla étnica del este de Birmania que combate desde hace 53 años, indicó que “la solución de los problemas básicos de Birmania requiere que el diálogo sea tripartito (régimen militar, Suu Kyi y el gobierno en el exilio)”. La UNK, que representa a unos 3,4 millones de integrantes de la etnia karen, se congratuló del excarcelamiento de los afiliados a la Liga Nacional por la Democracia (LND), la formación de Suu Kyi, pero indicó que eso no significa que finalizaron las violaciones de los derechos humanos.
En similar sentido se expresó la ABFSU, dirigida por Min Ko Naing, quien pasó diez años en prisión, hasta 1999, por su destacada participación en la revuelta popular de 1988 que los generales en el poder acallaron a sangre y fuego. La nota firmada por Naing indica que “a pesar de que el régimen militar y Suu Kyi mantienen conversaciones secretas, muchos estudiantes continúan encarcelados”.
Las organizaciones internacionales comprometidas con la defensa de los derechos humanos calculan que unos 1.700 birmanos se encuentran encarcelados por razones políticas. La Junta Militar liberó el viernes a siete miembros de la LND, todos ellos ganadores de un escaño en la Asamblea Nacional en las elecciones de 1990, aunque los militares, derrotados en las urnas, nunca han reconocido los resultados.
La UNK, la mayor guerrilla étnica del este de Birmania que combate desde hace 53 años, indicó que “la solución de los problemas básicos de Birmania requiere que el diálogo sea tripartito (régimen militar, Suu Kyi y el gobierno en el exilio)”. La UNK, que representa a unos 3,4 millones de integrantes de la etnia karen, se congratuló del excarcelamiento de los afiliados a la Liga Nacional por la Democracia (LND), la formación de Suu Kyi, pero indicó que eso no significa que finalizaron las violaciones de los derechos humanos.
En similar sentido se expresó la ABFSU, dirigida por Min Ko Naing, quien pasó diez años en prisión, hasta 1999, por su destacada participación en la revuelta popular de 1988 que los generales en el poder acallaron a sangre y fuego. La nota firmada por Naing indica que “a pesar de que el régimen militar y Suu Kyi mantienen conversaciones secretas, muchos estudiantes continúan encarcelados”.
Las organizaciones internacionales comprometidas con la defensa de los derechos humanos calculan que unos 1.700 birmanos se encuentran encarcelados por razones políticas. La Junta Militar liberó el viernes a siete miembros de la LND, todos ellos ganadores de un escaño en la Asamblea Nacional en las elecciones de 1990, aunque los militares, derrotados en las urnas, nunca han reconocido los resultados.
