LD (EFE)
Los primeros detalles acerca de la supuesta conspiración surgen después de que el pasado viernes la Junta Militar anunciase la detención de Aye Zaw Win, yerno de Ne Win, y de tres nietos del ex dirigente. El general Kyaw Win, segundo jefe del servicio secreto, ha señalado que los cuatro detenidos planeaban llevar a los tres líderes de la Junta Militar -Than Shwe, Muang Aye, y Khin Nyunt- a la residencia del influyente ex dictador para hacerles ceder el poder a un grupo de militares afines. Además de los cuatro familiares de Ne Win, el Gobierno ha confirmado las detenciones de los generales Myint Swe, de la Fuerza Aérea, Soe Win, de la Policía, y Chit Tan y Aye Kywe, al mando estos dos de sendas regiones militares.
Los familiares de Ne Win, según el portavoz oficial, han alegado que la conspiración para derrocar a la actual Junta Militar fue una idea surgida a raíz de que empeorara la situación económica en sus negocios, dañados por algunas de las ultimas normativas gubernamentales. El yerno y los tres nietos de Ne Win fueron detenidos en un restaurante chino de Rangún en compañía de varios generales no identificados.
Desde que la Junta Militar desbarató la presunta conspiración, los soldados mantienen rodeada la residencia del ex mandatario de 90 años, quien en 1988 traspasó el poder que conservaba desde 1962, cuando encabezó un cruento golpe de Estado. El general Kyaw Win desmintió que la conspiración tuviese relación con posibles escisiones en el seno de la Junta Militar, en la que, según los observadores, existen generales que defienden una gradual apertura democrática de Birmania.
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Los familiares de Ne Win, según el portavoz oficial, han alegado que la conspiración para derrocar a la actual Junta Militar fue una idea surgida a raíz de que empeorara la situación económica en sus negocios, dañados por algunas de las ultimas normativas gubernamentales. El yerno y los tres nietos de Ne Win fueron detenidos en un restaurante chino de Rangún en compañía de varios generales no identificados.
Desde que la Junta Militar desbarató la presunta conspiración, los soldados mantienen rodeada la residencia del ex mandatario de 90 años, quien en 1988 traspasó el poder que conservaba desde 1962, cuando encabezó un cruento golpe de Estado. El general Kyaw Win desmintió que la conspiración tuviese relación con posibles escisiones en el seno de la Junta Militar, en la que, según los observadores, existen generales que defienden una gradual apertura democrática de Birmania.
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