LD (Agencias)
En un discurso emitido por red nacional a través de la radio y televisión argentina, el presidente del país, Eduardo Duhalde, ha señalado, como preludio a la reforma del calendario electoral, que su Gobierno está cerca de “cerrar una negociación” para conseguir ayuda financiera de los organismos internacionales de crédito, en referencia al Fondo Monetario Internacional (FMI). En seguida, ha explicado que “lo anterior abre un clima propicio para avanzar en otro proceso que el Gobierno se ha propuesto y la sociedad reclama”. Por ello, el mandatario soltó: “he decidido que dentro de cuatro meses, a partir de hoy, los argentinos elijan en internas abiertas sus candidatos a presidente y vicepresidente”. Precisó que "ciento veinte días después", todos los argentinos decidirán quién gobernará el país "durante los próximos cuatro años".
Duhalde, quien antes había convocado elecciones para septiembre de 2003, también argumentó su decisión en la primicia de que su país necesita “un Gobierno fortalecido por el voto popular” y capaz de aplicar “profundas reformas” para reactivar la deprimida economía. Sin embargo y pese al optimismo presidencial, el nuevo calendario electoral, que incluye primarias en noviembre para seleccionar a los aspirantes, ha tomado a muchos partidos políticos por sorpresa puesto que las fuerzas políticas centraban sus esfuerzos y estrategias políticas en la evolución de la crisis. Analistas han asegurado que la mayoría de los dirigentes buscan alejarse del "castigo social" de los electores.
La inesperada decisión de Duhalde puso de inmediato en el centro de la escena al ex presidente Carlos Menem, líder formal del Partido Justicialista (PJ-peronista), quien ha ratificado su idea de pelear para volver al cargo que ocupó entre 1989 y 1999, durante dos períodos constitucionales. La primera pregunta que se hicieron los analistas y expertos en asuntos legales después del anuncio público de Duhalde fue si Menem está o no habilitado para volver a intentar ser presidente. El senador Eduardo Menem, hermano del ex jefe del Estado, dijo que no habrá ningún obstáculo si en la convocatoria se da por concluido el período presidencial 1999-2003, que quedó truncado en diciembre pasado por la renuncia de Fernando de la Rúa. En su anuncio, Duhalde dijo que los argentinos elegirán el 30 de marzo al que conducirá el país durante "cuatro años", por lo que la discusión parece inclinarse a favor de la postura de la corriente favorable a Menem.
Duhalde, quien antes había convocado elecciones para septiembre de 2003, también argumentó su decisión en la primicia de que su país necesita “un Gobierno fortalecido por el voto popular” y capaz de aplicar “profundas reformas” para reactivar la deprimida economía. Sin embargo y pese al optimismo presidencial, el nuevo calendario electoral, que incluye primarias en noviembre para seleccionar a los aspirantes, ha tomado a muchos partidos políticos por sorpresa puesto que las fuerzas políticas centraban sus esfuerzos y estrategias políticas en la evolución de la crisis. Analistas han asegurado que la mayoría de los dirigentes buscan alejarse del "castigo social" de los electores.
La inesperada decisión de Duhalde puso de inmediato en el centro de la escena al ex presidente Carlos Menem, líder formal del Partido Justicialista (PJ-peronista), quien ha ratificado su idea de pelear para volver al cargo que ocupó entre 1989 y 1999, durante dos períodos constitucionales. La primera pregunta que se hicieron los analistas y expertos en asuntos legales después del anuncio público de Duhalde fue si Menem está o no habilitado para volver a intentar ser presidente. El senador Eduardo Menem, hermano del ex jefe del Estado, dijo que no habrá ningún obstáculo si en la convocatoria se da por concluido el período presidencial 1999-2003, que quedó truncado en diciembre pasado por la renuncia de Fernando de la Rúa. En su anuncio, Duhalde dijo que los argentinos elegirán el 30 de marzo al que conducirá el país durante "cuatro años", por lo que la discusión parece inclinarse a favor de la postura de la corriente favorable a Menem.
